Ante la falta de apoyos legislativos y la presión de los gobernadores aliados de cara a 2027, la Casa Rosada evalúa suspender las primarias o convertirlas en optativas. Las tratativas de Diego Santilli y Karina Milei con las provincias y el detrás de escena de una reforma que condiciona las futuras alianzas.
El receso invernal mantiene las puertas del Congreso cerradas, pero en los despachos de Balcarce 50 la actividad política no se detiene. El oficialismo enfrenta un obstáculo estructural en su hoja de ruta legislativa: la escasez de votos propios para avanzar con la eliminación definitiva de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una bandera que La Libertad Avanza sostiene desde su llegada al poder.
Ante este escenario adverso y con el fin de evitar que el proyecto integral de reforma política colapse, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, comenzaron a tejer alternativas de negociación. Sobre la mesa ya no se discute únicamente la supresión total, sino opciones intermedias: desde suspender los comicios primarios exclusivamente para el año 2027 hasta transformarlos en optativos —una iniciativa impulsada por el PRO— para aquellos espacios con múltiples listas.
El factor provincial y la mesa de diálogo
La disputa por el sistema electoral impacta directamente en el mapa de alianzas que el oficialismo busca consolidar con vistas a los comicios provinciales y nacionales. Mientras Santilli recibió en la Casa Rosada a mandatarios como el correntino Juan Pablo Valdés, la secretaria general de la Presidencia y titular partidaria, Karina Milei, diagrama una agenda de viajes que incluye a figuras clave como el chaqueño Leandro Zdero, Raúl Jalil (Catamarca) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).
Para el núcleo duro de la administración libertaria, el objetivo excluyente de cara al 2027 es blindar la gestión económica y asegurar la reelección presidencial. Sin embargo, los gobernadores provinciales operan bajo otra lógica: muchos rechazan la eliminación de las primarias porque las consideran una herramienta indispensable para dirimir liderazgos e internas locales sin quedar atados de manos a una única boleta presidencial. En este tira y afloje, varios mandatarios ya anticiparon que las negociaciones electorales transitan por un andarivel distinto al apoyo legislativo que la Nación pretende para sus leyes.
Con el reinicio de la actividad parlamentaria previsto para el próximo 6 de agosto —fecha en la que el oficialismo buscará articular una mega sesión—, la mesa política libertora deberá definir qué concesiones está dispuesta a aceptar. La supervivencia de la reforma política dependerá de la capacidad de equilibrio entre la ambición nacional de La Libertad Avanza y la resistencia de un federalismo provincial que no piensa ceder sus espacios de poder sin negociar.
