El deterioro en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio empuja la contracción de la actividad económica en el segundo trimestre, con retrocesos calculados entre el 0,5% y el 1%, tras la expansión registrada a comienzos de año.
De acuerdo con proyecciones de diversas consultoras privadas, el Producto Bruto Interno (PBI) argentino habría registrado una contracción desestacionalizada de entre el 0,5% y el 1% en el segundo trimestre de 2026 frente al período enero-marzo. Este resultado inesperado se contrapone al optimismo inicial reflejado en las expectativas del mercado (REM), que anticipaban una expansión trimestral del 0,6%.
Factores de la contracción y la economía de «dos velocidades»
El retroceso trimestral encuentra su explicación principal en el desplome o estancamiento de sectores clave para el mercado interno y la generación de empleo:
- Sectores rezagados: La industria, el comercio y la construcción sufrieron un fuerte deterioro, golpeados por una demanda interna frenada y un contexto adverso para los rubros transables dependientes del tipo de cambio.
- Sectores dinámicos: En la vereda opuesta, el agro, la minería y la energía (junto al impulso exportador, que creció cerca de un 19,6% interanual según estimaciones sectoriales) mantuvieron cifras positivas, configurando un escenario de crecimiento desigual o a «dos velocidades».
Impacto en el mercado laboral
La desaceleración económica repercute de manera directa en el empleo formal. Analistas advierten que la destrucción por goteo de puestos de trabajo asalariados privados de calidad contrasta con la generación de empleo en condiciones de informalidad o monotributo, caracterizados por menores ingresos. En paralelo, las estimaciones ubican la tasa de desocupación abierta del trimestre en torno al 7,7%, reflejando la rigidez del mercado de trabajo frente al enfriamiento general de la actividad.
