Un reporte de BBVA Research destacó el rol central del yacimiento neuquino en la transformación del perfil exportador del país y advirtió que el próximo desafío del sector pasa por ampliar la infraestructura de transporte y exportación.
El desarrollo de Vaca Muerta continúa redefiniendo la macroeconomía argentina. Según un reciente informe de BBVA Research, el superávit energético del país se proyecta en USD 13.600 millones para 2026, lo que representaría un incremento interanual del 72% frente a los USD 7.900 millones registrados al cierre de 2025, impulsado por mayores volúmenes de producción, un incremento de las exportaciones y la sustitución de importaciones.
Un cambio estructural en la matriz productiva
Los datos oficiales y privados coinciden en señalar un salto histórico en la actividad hidrocarburífera:
- Producción récord: En el acumulado a junio de 2026, la extracción nacional de crudo creció un 17,2% interanual, con Neuquén alcanzando un máximo histórico de más de 648.000 barriles diarios.
- El peso del shale oil: El petróleo no convencional ya abarca el 70% de la producción total de crudo en el país, consolidando el pasaje de una etapa de estancamiento a una expansión sostenida.
- Comercio exterior: En el primer semestre de 2026, la balanza comercial de combustibles y energía acumuló un saldo positivo de USD 5.076 millones (un salto del 61,7% interanual), con exportaciones totales por USD 6.594 millones.
El cuello de botella de la infraestructura
Pese al escenario favorable —reforzado por la volatilidad geopolítica internacional que revaloriza a los productores alternativos—, el informe advierte que el principal escollo actual no es productivo sino logístico. Para evitar cuellos de botella y evacuar la creciente producción de crudo y gas, el sector requerirá inversiones en infraestructura de transporte estimadas entre USD 15.000 millones y USD 20.000 millones.
Proyectos clave como el oleoducto VMOS (que unirá Neuquén con la costa de Río Negro) y la reciente actualización normativa de la Secretaría de Energía —que simplificó los procedimientos de exportación de hidrocarburos líquidos— apuntan a destrabar esta capacidad de evacuación, acompañando un nivel de inversiones proyectado en casi USD 13.000 millones para este año y con picos superiores a los USD 21.000 millones previstos para 2027.
