Con bonos mixtos y una baja del riesgo país, el mercado local asimila los datos de inflación mayorista y las tasas bancarias en alza.
Los bonos argentinos en dólares operan con rebotes en Wall Street, permitiendo que el riesgo país anote su primera baja diaria en lo que va del mes. Este movimiento positivo en los activos locales se da a pesar de un escenario internacional adverso, marcado por el impacto de los rendimientos de los títulos del Tesoro en Estados Unidos y diversos factores macroeconómicos internos.
En el segmento soberano, los bonos Globales registran subas generalizadas de hasta el 0,8%, mientras que los Bonares operan de manera mixta. En sintonía, el índice de riesgo país elaborado por el JP Morgan desciende un 1% para ubicarse en los 509 puntos básicos, cortando así una racha de alzas consecutivas.
Factores externos: tasas récord en EE.UU. y tensiones globales
El contexto financiero internacional atraviesa un periodo de alta sensibilidad tras registrarse máximos históricos en los rendimientos de la deuda estadounidense a largo plazo, alcanzando niveles no vistos en casi dos décadas y ejerciendo presión sobre los mercados emergentes y los activos de riesgo.
Este escenario responde a la confluencia de tres dinámicas principales en el plano internacional:
- Tensiones geopolíticas: La escalada del conflicto en Medio Oriente sostiene los precios internacionales del crudo en valores elevados, reavivando los temores inflacionarios a nivel global.
- Déficit fiscal: Persisten las preocupaciones de los inversores en torno al incremento del déficit fiscal en la primera potencia mundial.
- Competencia de capitales: El fuerte dinamismo y la demanda de inversión impulsada por el sector tecnológico compiten directamente por la liquidez de los mercados financieros.
Variables locales: desaceleración mayorista y tasas en alza
En el plano doméstico, los inversores procesan las recientes señales macroeconómicas informadas durante la semana previa. Por un lado, se conoció una desaceleración en la inflación mayorista, la cual marcó un registro de 0,8% en el último mes, consolidando el nivel más bajo desde mayo, en un contexto donde el Gobierno ratificó la continuidad del superávit fiscal.
Por otro lado, en el ámbito monetario, las tasas de interés de corto plazo que operan entre las entidades bancarias mostraron subas significativas, alcanzando picos máximos que no se registraban desde principios de año, lo que condiciona la dinámica de liquidez y el comportamiento financiero local.
