Pese a la volatilidad internacional y el freno en el financiamiento externo, los bonos soberanos resistieron y el Merval cerró con una rueda positiva.
La sorpresiva interrupción del cese del fuego en el conflicto por el Estrecho de Ormuz afectó a los inversores del mundo. La Argentina pudo sobrevivir porque sus bonos soberanos quedaron sin cambios promediando las alzas y bajas. El riesgo país argentino se mantuvo en 512 puntos básicos, lo que ubica el rendimiento de algunos bonos por encima del 10,6% e impide que el país tome deuda en los mercados internacionales. En agosto, el indicador elaborado por JP Morgan aumentó 100 puntos (casi un 20%), impulsado tanto por turbulencias globales como por dudas políticas vinculadas a la reelección presidencial.
Contradicciones globales y el impacto en Vaca Muerta
El escenario internacional acumuló señales encontradas: mientras el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunció la recompra de bonos para encarecer su precio y bajar tasas, el titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh, anticipó una cercana suba de tasas de interés. El mercado apostó por la postura de Warsh, provocando un derrumbe en los bonos del Tesoro y llevando el rendimiento del título a 10 años al 4,76%, su nivel más alto desde septiembre de 2023.
En paralelo, los ataques de EE.UU. y la respuesta de Irán elevaron el precio del petróleo por encima de los 91 dólares. Según el analista Matías Togni, los planes de EE.UU. sobre las reservas de Venezuela podrían afectar el desarrollo de Vaca Muerta, ya que la Cuenca del Orinoco absorbería dólares destinados al CAPEX y desplazaría a empresas clave como Chevron y GeoPark debido a menores costos de extracción y cercanía geográfica. Sin embargo, la Argentina prioriza la reducción de la inflación a corto plazo, tal como se evidenció al postergar de septiembre a octubre el aumento de los combustibles para no afectar los objetivos electorales.
Dólar, reservas y el pulso financiero
En el plano corporativo y provincial, las colocaciones de deuda hard dollar totalizaron USD 937 millones en agosto (menos de la mitad que en julio) debido a un escenario más desafiante con tasas en alza y mayor spread soberano. No se registraron provincias saliendo al mercado internacional y las emisiones se limitaron a Obligaciones Negociables (ON) con legislación local.
Por su parte, el Banco Central compró USD 768 millones en agosto (fustigados frente a los USD 2.162 millones de julio) al quedar atrás la temporada alta de divisas. No obstante, el sector energético y la recuperación de los commodities agropecuarios sostienen el objetivo oficial de mantener el tipo de cambio estable de cara al último cuatrimestre del año. La Bolsa cerró con saldo positivo, con el Merval avanzando un 1,8% en pesos y un 2,6% en dólares, aunque finalizó el mes con caídas acumuladas del 7,8% y 9% respectivamente.
