Datos del Banco Central procesados por consultoras privadas advierten que las deudas dadas de baja representan el 3% del sistema, mientras las refinanciaciones récord intentan contener la mora generalizada.
Las entidades bancarias que operan en la Argentina eliminaron de sus balances un total de $4,4 billones correspondientes a préstamos considerados sin expectativas de cobro tras acumular extensos períodos de atraso. De acuerdo con los registros procesados por la consultora EcoGo a partir de datos oficiales del Banco Central (BCRA), esta cifra representa el 3,1% del total de las líneas de financiamiento del sistema local. Del volumen total de pasivos desechados, $2,9 billones corresponden a moneda nacional y $1,5 billones a compromisos en dólares, concentrados mayoritariamente en firmas corporativas con procesos judiciales o quiebras declaradas.
Mecanismos de mora y el récord de refinanciaciones
El sistema clasifica el riesgo crediticio mediante normativas del BCRA que van desde la categoría 3 (atrasos de tres a seis meses) hasta la categoría 5 o estado «irrecuperable» (más de un año de demora). La deuda dada de baja opera como una suerte de «sexta categoría», donde el banco retira el pasivo de su activo contable aunque la obligación legal subsiste para futuros recuperos judiciales o cesiones a estudios jurídicos externos.
Ante este escenario de alta irregularidad, las reestructuraciones de saldos alcanzaron la suma récord de $2,6 billones (3,7% del financiamiento total), con una fuerte concentración en cuatro entidades que agrupan el 70% del monto:
- Banco Galicia: 32,1%
- Banco Provincia: 14,7%
- Santander: 14,2%
- Banco Nación: 9,7%
Mientras los bancos privados optan por ofertas individualizadas, la banca pública desplegó programas masivos. El Banco Nación reestructuró 102.505 operaciones por $476.300 millones, ofreciendo herramientas de unificación de deudas de hasta $100 millones en UVAs y planes digitales para tarjetas de crédito con tasas preferenciales.
