Analistas advierten sobre una recuperación divergente donde los sectores exportadores crecen, pero el mercado interno y las PyMES sufren un fuerte ahogamiento financiero.
Los recientes indicadores de la industria y la construcción volvieron a encender las alertas entre los operadores económicos, reavivando el debate sobre la rigurosidad del plan de ajuste fiscal que lleva adelante el ministro de Economía, Luis Caputo, de cara al año electoral 2027. Para el equipo económico, apartarse del equilibrio fiscal representa un límite infranqueable; sin embargo, en el mercado crece el temor de que el malestar social y la falta de dinamismo en el mercado interno sean capitalizados por la oposición. Durante su reciente exposición ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella, Caputo ratificó el rumbo al señalar que las crisis históricas del país se originan en el desorden fiscal y que la credibilidad solo se sostiene mostrando resultados.
Una recuperación divergente y el peso sobre el mercado interno
El diagnóstico de las consultoras privadas coincide en señalar que el modelo económico actual consolidó una fragmentación profunda: una «Argentina ganadora» impulsada por la minería, la energía y los recursos naturales, frente a una «Argentina recesiva» que agrupa a los sectores vinculados al consumo interno, el comercio minorista y la construcción. Informes del sector privado advierten que bloques enteros de la economía no logran quebrar la inercia negativa, acorralados por una demanda deprimida, costos estructurales en alza y la presión importadora.
Esta asimetría productiva repercute de manera directa en la salud financiera de las pequeñas y medianas empresas. De acuerdo con un relevamiento de la consultora Equilibra, el monto irregular de la mora crediticia en las PyMES trepó desde el 0,7% registrado a fines de 2024 hasta el 3,7% en julio pasado. El impacto se concentra con mayor dureza en la construcción y el comercio, sectores que lideran el ranking con tasas de morosidad del 7,7% y el 6,5% respectivamente, reflejando las dificultades operativas para sostener la liquidez en un contexto de estancamiento.
