Tras un clima de optimismo pasajero por la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, los mercados vuelven a la cautela. Con el pico estacional de la cosecha agropecuaria quedando atrás y una Reserva Federal que mantiene un tono agresivo, los analistas advierten que la tranquilidad cambiaria argentina entrará en una fase de mayor demanda. El foco se desplaza ahora hacia el programa financiero para 2027.
La semana comienza con incertidumbre. La falta de concreción del memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán —clave para la estabilidad del estrecho de Ormuz y, por ende, del petróleo global— ha dejado a los inversores desorientados. A este contexto internacional se suma un cambio de mando en la Reserva Federal bajo Kevin Warsh, cuya nueva política comunicacional busca reducir la previsibilidad, fortaleciendo al dólar a nivel global y presionando a las monedas emergentes, incluido el peso argentino.
El frente local: ¿fin de la calma cambiaria?
Desde fines de mayo, el tipo de cambio local ha comenzado a mostrar un goteo al alza, acumulando un incremento del 3,6% en junio. Para consultoras como EconViews, lejos de generar alarma, este movimiento es una «normalización necesaria» tras meses de estabilidad, especialmente considerando que el mercado ya anticipa la caída estacional de los flujos de dólares del agro.
- Poder de fuego: El Banco Central ha visto reducir sus compras diarias de un promedio de USD 138 millones (abril-mayo) a USD 79 millones en junio.
- Expectativas: El escenario base apunta a que la presión cambiaria no cederá en el corto plazo, con un mundo de tasas más altas y precios del petróleo en baja, lo que revierte parte del «viento de cola» externo.
Hacia el 2027: un programa financiero en «limpieza»
La consultora 1816 destaca que el programa financiero para los próximos dos años está ganando claridad. Con garantías del Banco Mundial y BID (USD 4.000 millones), el uso de Bonares y la posible renovación de repos del BCRA (USD 6.000 millones), el Gobierno logra despejar los riesgos de impago inmediato.
«No parece haber ningún riesgo de impago en 2027, una muy buena noticia para encarar el año electoral. Lo que sí está en juego es con cuántos recursos contará el Gobierno para defender la estabilidad cambiaria», sostiene el informe.
Sin embargo, desde F2 Consultora ponen una nota de cautela: el «poder de fuego» real del Ejecutivo para intervenir el mercado es finito (estimado en unos USD 11.830 millones, gran parte depositados en pesos). La clave estará en la capacidad del Tesoro para financiar su déficit y en cómo el mercado perciba el riesgo de la «dolarización preelectoral» a medida que se defina la propuesta opositora frente al oficialismo.
El termómetro del mercado
La tensión es palpable. A nivel internacional, el oro y el petróleo suben ante la falta de un tratado de paz concreto, mientras que el Bitcoin muestra debilidad. Para Argentina, la agenda de esta semana estará marcada por la vigilancia de la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de EE.UU. y el comportamiento de la brecha cambiaria, en una rueda donde la demanda de divisas no cede y la capacidad de respuesta del BCRA vuelve a ser el centro de todas las miradas.
