La Legislatura tucumana ha iniciado un proceso de debate multisectorial para extender las regulaciones sobre Inteligencia Artificial (IA) más allá del sector público. Con la mirada puesta en salvaguardar los derechos ciudadanos frente al poder de los algoritmos y los monopolios tecnológicos, el foro parlamentario «Inteligencia Artificial, Ciencia y Dignidad Humana» marcó el comienzo de una hoja de ruta que busca blindar la gobernanza digital provincial bajo principios éticos sólidos.
El encuentro, encabezado por el vicegobernador Miguel Acevedo y la legisladora Silvia Elías de Pérez, reunió a académicos, referentes religiosos, autoridades universitarias y diversos sectores sociales. La iniciativa busca robustecer la normativa sancionada a finales del año pasado, que ya impone principios de transparencia y revisión humana en el uso de herramientas algorítmicas por parte del Estado, evitando que estas se conviertan en «cajas negras» discriminatorias.
Los ejes del debate parlamentario
Durante el foro, la discusión se estructuró en torno a tres pilares fundamentales que marcarán la futura agenda legislativa:
- Soberanía y Gobernanza: Elías de Pérez subrayó la necesidad de definir normas que impidan que las grandes corporaciones tecnológicas —que controlan los algoritmos— vulneren los derechos individuales de los tucumanos. La meta es que el Estado local mantenga el control sobre la gobernanza digital.
- Dignidad frente al mercado: Representantes de la Pastoral Social y de la Mesa de Diálogo Interreligioso advirtieron sobre los peligros de la concentración económica, señalando que la IA debe estar al servicio del bien común y no de la ambición de unos pocos.
- Colaboración interdisciplinaria: El vicegobernador Acevedo convocó a la comunidad científica y académica a trabajar codo a codo con los legisladores para determinar en qué áreas es indispensable la intervención estatal, garantizando que el avance tecnológico siempre esté acompañado por un «rostro humano».
Un proceso con antecedentes políticos
La discusión sobre la IA en Tucumán no está exenta de tensiones. La actual etapa de consulta se edifica sobre los consensos alcanzados en la ley del año pasado, que fue fruto de propuestas unificadas por diversas fuerzas políticas. En aquella ocasión, el recinto fue testigo de intensos debates sobre el «populismo digital» y la manipulación ciudadana mediante Big Data, temas que hoy reaparecen en la agenda pública provincial junto a nuevas preocupaciones, como el impacto ambiental que genera el consumo energético de los centros de procesamiento de datos.
Con la participación activa de una comisión parlamentaria plural, Tucumán se posiciona como una provincia pionera en la búsqueda de un equilibrio entre la innovación tecnológica y la protección de los valores fundamentales, intentando que el desarrollo no ocurra a expensas de la dignidad de sus ciudadanos.
