El relevamiento bancario expone el impacto recesivo y inflacionario sobre las carteras privadas, ubicando al ratio crédito/PBI en un magro 14,3%.
Un relevamiento elaborado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) sobre 16 países de la región posicionó a la Argentina con el nivel más alto de morosidad en los préstamos al sector privado, registrando un 7,3% de su cartera en situación irregular. Esta cifra triplica con comodidad el promedio regional, que se ubica en el 2,78%.
En paralelo, otro indicador fundamental para medir el acceso al financiamiento relegó al país al último puesto de la tabla: el ratio crédito sobre PBI se situó en un 14,3%, una marca muy distante del promedio del 47,3% registrado en el conjunto de las naciones evaluadas. El estudio detalla que la banca tradicional absorbe cerca de dos tercios de los $14 billones contabilizados en cartera irregular, mientras que el resto corresponde al financiamiento no bancario integrado por fintech, financieras de grandes superficies, mutuales y cooperativas.
El peso de la inflación y las previsiones bancarias
El informe de Felaban destaca que la cartera vencida del sistema bancario latinoamericano cerró en marzo de 2026 con un saldo cercano a los u$s104.621 millones, lo que representa un incremento del 10% frente a diciembre de 2025 y un 44% interanual. Dentro de este contexto, los mayores niveles de morosidad de la región se concentraron en Argentina (7,3%), Brasil (4,3%) y Colombia (3,7%), en contraste con los índices más bajos observados en República Dominicana (1,1%), El Salvador (1,4%) y Uruguay (1,7%).
Históricamente, la escasa profundidad financiera de la Argentina funcionaba como un elemento de resguardo sistémico ante riesgos de impago. Sin embargo, el escenario actual muestra un cambio rotundo impulsado principal y diferencialmente por la inflación. De acuerdo con el análisis, la Argentina se mantiene como el único país analizado con un registro inflacionario anual de dos dígitos —con la excepción temporal de Bolivia que alcanzó un 20,4% en 2025 pero logró desacelerarlo, y excluyendo a Venezuela de la muestra—, un factor que desincentiva de manera directa tanto la oferta de préstamos por parte de las entidades como la demanda de endeudamiento de los hogares y las empresas.
Finalmente, en cuanto a los niveles de cobertura —es decir, el dinero inmovilizado por los bancos para afrontar posibles impagos de sus clientes—, el informe advierte que el indicador regional disminuyó hasta el 164%. Mientras países como República Dominicana, Uruguay y Ecuador reportaron coberturas del 316%, 226% y 210% respectivamente, Argentina y Panamá se consolidaron como las únicas naciones de la muestra con indicadores de cubrimiento inferiores al 100%, ubicándose en el 84% y el 93% en cada caso.
