Pese a los entendimientos logrados con distintos mandatarios provinciales en el exterior, el oficialismo aún no reúne la mayoría necesaria en la Cámara alta.
El Poder Ejecutivo Nacional intensifica las gestiones políticas para lograr la aprobación del proyecto de Reforma Electoral que contempla la suspensión o eliminación de las Elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Pese al avance de las conversaciones encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con trece gobernadores durante su estadía en París, el oficialismo todavía no cuenta con los votos asegurados en el Senado de la Nación para convertir la iniciativa en ley.
Para alcanzar la mayoría necesaria de 37 votos en el recinto, La Libertad Avanza —que cuenta con 21 bancas propias— necesita sumar al menos 16 voluntades de otros bloques. En este escenario, la resistencia manifestada por el PRO y un sector de la Unión Cívica Radical (UCR) se consolida como el principal escollo legislativo. Además, si bien varios mandatarios provinciales respaldan la medida, gran parte de ellos carece de senadores propios o de influencia directa sobre sus representantes en la Cámara alta.
El mapa de apoyos y resistencias divide a los gobernadores dialoguistas: mientras figuras como Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes) e Ignacio Torres (Chubut) respaldan la suspensión, otros mandatarios como Osvaldo Jaldo en Tucumán o Maximiliano Pullaro en Santa Fe mantienen matices o se inclinan por la continuidad de las primarias. Con el Presupuesto 2027 como otra de las prioridades del oficialismo, las negociaciones continúan abiertas en busca de los consensos indispensables.
