La Casa Rosada mantiene intensas negociaciones con bloques aliados para evitar que la oposición reúna el quórum necesario en la Cámara de Diputados.
El Poder Ejecutivo atraviesa una jornada decisiva en la Cámara de Diputados, donde la oposición busca reunir el quórum necesario para habilitar una sesión destinada a rechazar el DNU 70/23. Tras dos semanas de tratativas encabezadas por la Jefatura de Gabinete y las autoridades del bloque oficialista, el Gobierno depende del respaldo de bloques e inspectores provinciales aliados para bloquear el avance legislativo en el recinto.
La incertidumbre sobre la confirmación de los apoyos parlamentarios obligó al oficialismo a supeditar su agenda política y suspender reuniones clave de coordinación, como el encuentro quincenal entre el Ejecutivo y referentes del PRO. Pese a que fuentes oficialistas estiman elevadas probabilidades de impedir que la oposición alcance las bancas requeridas, la prudencia predomina en los despachos de la Casa Rosada mientras se mantiene el seguimiento a distancia desde la comitiva presidencial.
En paralelo a la estrategia institucional, La Libertad Avanza desplegó una campaña en plataformas digitales para advertir sobre las consecuencias que implicaría la eventual derogación del decreto en materia de alquileres y desregulación económica. Por su parte, sectores opositores impulsaron sus propias convocatorias públicas para presionar a los legisladores a dar debate, en una jornada donde la superposición de proyectos clave como el Presupuesto y la reforma política condiciona las negociaciones parlamentarias.
