El Ministerio de Salud derogó la normativa anterior y aprobó un nuevo listado orientado a la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Medicamentos como la amoxicilina, la metformina, la levotiroxina y el salbutamol ya no aparecen en esa nómina. La modificación se produce en un contexto de reducción presupuestaria y una fuerte caída en la cantidad de tratamientos distribuidos por el programa.
El Gobierno nacional modificó el listado de medicamentos esenciales vinculado al Plan Remediar, una política sanitaria que funciona desde 2002 y que busca facilitar el acceso gratuito a tratamientos a través de centros de atención primaria y hospitales públicos.
Mediante la Resolución 1447/2026, publicada en el Boletín Oficial el 15 de octubre, el Ministerio de Salud derogó la normativa anterior y aprobó un nuevo listado de medicamentos orientado a la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. La nómina contempla seis principios activos.
La modificación implica que distintos medicamentos utilizados para tratar enfermedades frecuentes dejaron de figurar en el nuevo listado de referencia. Entre ellos se encuentran la amoxicilina, la metformina, la levotiroxina y el salbutamol, indicados para distintas infecciones, la diabetes tipo 2, el hipotiroidismo y enfermedades respiratorias, respectivamente.
La decisión se conoce en un escenario de reducción de los recursos destinados al programa y de disminución en la cantidad de tratamientos distribuidos. De acuerdo con los datos difundidos por Chequeado y un informe del Centro de Implementación e Innovación en Políticas de Salud (CIIPS), del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), el presupuesto de Remediar cayó un 72% en términos reales respecto de 2023. Además, la cantidad de tratamientos entregados pasó de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025, una reducción del 62% durante ese período.
Qué medicamentos contempla el nuevo listado
La nómina aprobada por el Ministerio de Salud incluye seis principios activos:
- Ácido acetilsalicílico (aspirina): utilizado, entre otros fines, para prevenir eventos cardiovasculares.
- Atorvastatina: empleada para reducir los niveles elevados de colesterol.
- Candesartán: utilizado para tratar la presión arterial elevada y determinadas afecciones cardiovasculares.
- Hidroclorotiazida: un medicamento diurético empleado en el tratamiento de la hipertensión.
- Ramipril: indicado para tratar la hipertensión y otras afecciones cardiovasculares.
- Rosuvastatina: utilizada para reducir el colesterol y contribuir a la prevención de eventos cardiovasculares.
La resolución establece un listado enfocado en la prevención y el tratamiento de enfermedades vasculares en el primer nivel de atención. Según sus fundamentos, la actualización responde a la necesidad de adecuar las prioridades sanitarias a la evidencia científica y al perfil epidemiológico de la población.
La importancia que adquieren las enfermedades cardiovasculares también aparece reflejada en las estadísticas citadas por el Ministerio. Según el Boletín de Mortalidad por Enfermedades No Transmisibles mencionado en la información original, durante 2024 se registraron 105.130 muertes por causas cardiovasculares, equivalentes al 27,9% del total de defunciones.
Sin embargo, el cambio de orientación del listado también implica que numerosos medicamentos que integraban la nómina anterior ya no aparecen en la nueva versión.
Los medicamentos que ya no figuran en la nómina
Entre los fármacos que quedaron fuera del nuevo listado se encuentran medicamentos utilizados para tratar afecciones frecuentes en la población.
La amoxicilina, un antibiótico de amplio espectro, ya no aparece en la nómina. Lo mismo ocurre con la metformina, empleada en el tratamiento de la diabetes tipo 2, y la levotiroxina, indicada para personas con hipotiroidismo.
También dejó de figurar el salbutamol, utilizado para tratar enfermedades respiratorias como el asma. A estos medicamentos se suman la loratadina, indicada para aliviar síntomas de alergia; el fluconazol, empleado contra infecciones por hongos, y determinados anticonceptivos.
La ausencia de estos productos en el nuevo listado genera interrogantes sobre la provisión de tratamientos para personas que recurren al sistema público de salud y dependen de la entrega gratuita de medicamentos.
De todos modos, la resolución aclara que la nómina tiene carácter orientativo y de referencia para los procesos de adquisición centralizada, la planificación logística y la provisión de medicamentos destinados a establecimientos públicos del primer nivel de atención. También señala que la medida no afecta por sí misma a otros listados de medicamentos nacionales vigentes.
Este alcance resulta relevante para distinguir la modificación del listado de referencia de una prohibición general de proveer esos medicamentos. La disponibilidad efectiva de los tratamientos también depende de las decisiones de adquisición y provisión que se adopten en los distintos niveles del sistema sanitario.
Las advertencias por el impacto en pacientes sin cobertura médica
Tras conocerse la resolución, el diputado nacional Pablo Yedlin, de Unión por la Patria, cuestionó la decisión y advirtió sobre lo que calificó como la “muerte del programa Remediar”.
El legislador señaló que la reducción del listado deja afuera medicamentos esenciales para niños, adolescentes, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas que no cuentan con cobertura de salud.
Las advertencias también alcanzan a pacientes que necesitan tratamientos para afecciones que requieren seguimiento médico, como la diabetes y el hipotiroidismo, además de personas que recurren a medicamentos para infecciones agudas o enfermedades respiratorias.
Camila Volij, especialista en Medicina Familiar e investigadora del CIIPS, enumeró entre los grupos potencialmente afectados a la población pediátrica, por la provisión de antibióticos, analgésicos y antifebriles; a las embarazadas, por el acceso al hierro que reciben durante los controles prenatales; y a adultos con enfermedades crónicas, como diabetes e hipotiroidismo.
La especialista también mencionó a pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y, en términos generales, a personas que necesitan medicamentos para tratar infecciones agudas.
Estas observaciones apuntan a las consecuencias que puede tener una menor provisión nacional de medicamentos sobre quienes dependen de la atención pública. El alcance concreto de esos efectos, no obstante, puede variar según la capacidad de cada provincia para sostener o reemplazar las entregas que dejan de llegar desde Nación.
El presupuesto de Remediar se redujo un 72%
El Plan Remediar fue creado en 2002, luego de la crisis económica y social de 2001. Su objetivo es garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales para las personas que se atienden en el sistema público de salud.
Durante años, el programa distribuyó botiquines con medicamentos a centros de atención primaria, para que los pacientes pudieran acceder a tratamientos sin tener que comprarlos por su cuenta.
Sin embargo, los recursos destinados a esta política sanitaria se redujeron durante los últimos años. Según datos de la Subsecretaría de Presupuesto de la Nación citados por Chequeado, en 2026 el Gobierno destinó $36.054 millones al programa, una cifra que representa una caída real del 72% respecto del gasto ejecutado en 2023.
La disminución presupuestaria estuvo acompañada por una reducción en la cantidad de tratamientos dispensados. De acuerdo con el informe del CIIPS, los tratamientos entregados pasaron de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025. La diferencia equivale a una caída aproximada del 62% entre esos dos años.
El informe también registró una disminución en la cantidad de botiquines distribuidos a los centros de salud. Según el documento citado, las entregas pasaron de entre tres y cinco unidades por cada 100 habitantes a una unidad por cada 100 habitantes.
Además, el trabajo advirtió sobre una reducción de los establecimientos que recibían esos botiquines: de los 8.100 centros que formaban parte de la distribución, solo 800 continuarían recibiéndolos hasta septiembre, según los datos consignados en la información original.
Las cifras muestran que la modificación del listado de medicamentos se produce después de un período de contracción de los recursos y de las entregas del programa. La combinación de ambos factores plantea desafíos para los centros de atención primaria, especialmente en los lugares donde Remediar constituye una fuente relevante de abastecimiento.
Las provincias enfrentan capacidades diferentes para reemplazar los medicamentos
Las consecuencias de la reducción de las entregas no son iguales en todo el país. Según datos relevados por Chequeado y la Red Federal de Periodismo e Innovación, la disminución de los medicamentos e insumos enviados desde Nación varía entre las provincias.
Esa diferencia está vinculada con las posibilidades presupuestarias de cada jurisdicción para cubrir los faltantes. Algunas pueden destinar recursos propios a la compra de medicamentos, mientras que otras recurren a la producción de laboratorios públicos para reemplazar determinados productos.
El informe del CIIPS señaló que las provincias están respondiendo de manera desigual, de acuerdo con su situación fiscal y las herramientas disponibles para sostener el abastecimiento.
En consecuencia, la capacidad de reemplazar los medicamentos que dejan de llegar desde el Estado nacional depende, en parte, de los recursos y de la organización sanitaria de cada provincia. Allí donde existen mayores limitaciones presupuestarias, la respuesta ante la reducción de las entregas puede resultar más difícil.
La modificación del listado de Remediar abre así una nueva etapa para el programa creado hace más de dos décadas. Mientras el Ministerio de Salud fundamenta la actualización en las prioridades sanitarias y la evidencia científica, especialistas y dirigentes advierten sobre las dificultades que podrían enfrentar quienes dependen del sistema público para acceder a tratamientos esenciales.
El alcance de la medida deberá observarse junto con la evolución de las compras, las entregas y las respuestas provinciales, factores que inciden en la disponibilidad efectiva de medicamentos para la población.
