Un informe privado señala que los beneficios fiscales elevan la rentabilidad de las inversiones, mientras que el punto de equilibrio fiscal se ubica en una adicionalidad cercana al 33%.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) genera un gasto tributario —es decir, los recursos que el Estado deja de percibir— estimado en USD 8.493 millones para los 23 proyectos que ya fueron aprobados por el Ejecutivo nacional. Este monto representa el 25% de la inversión computable de dichas iniciativas y refleja el impacto financiero de los beneficios fiscales otorgados a los inversores.
El dato forma parte de un análisis elaborado por la consultora EcoGo, el cual detalla que al 1° de octubre se aprobaron 23 proyectos con inversiones anunciadas por USD 39.429 millones y un capital computable de USD 33.837 millones. Al incorporar iniciativas aún no publicadas, en evaluación y otros anuncios oficiales, el universo global asciende a USD 209.247 millones. El estudio evalúa el rendimiento de los proyectos bajo dos escenarios (régimen general y RIGI), evidenciando que los incentivos incrementan la tasa interna de retorno (TIR) promedio del 10,6% al 13,4%. Asimismo, el costo fiscal se incrementa a medida que las iniciativas entran en funcionamiento, alcanzando un pico anual cercano a los USD 1.600 millones en 2035, equivalente al 0,25% del PBI.
El informe subraya que el gasto tributario no equivale a una pérdida neta si se contempla la inversión adicional generada. Según los cálculos, el breakeven fiscal se ubica en una adicionalidad del 32,7%: si aproximadamente uno de cada tres dólares invertidos no se hubiera concretado sin el régimen, los impuestos recaudados por esa actividad compensan los beneficios fiscales otorgados. No obstante, se advierte una marcada asimetría entre niveles de gobierno, ya que la Nación concentra la mayor exposición al costo fiscal con un umbral de adicionalidad del 38,5%, mientras que en las provincias que alojan los proyectos el umbral baja al 17,7% debido a la recaudación directa de regalías y tributos locales.
