Exfuncionarios y legisladores reprocharon que las medidas llegan tarde, tras gestiones que —según denuncian— facilitaron el avance del Reino Unido en el Atlántico Sur.
El reciente reclamo de Javier Milei sobre la soberanía de las Islas Malvinas y los anuncios orientados a frenar la explotación de recursos en el archipiélago despertaron un fuerte rechazo en gran parte de la oposición. Dirigentes del peronismo, la izquierda y la Unión Cívica Radical cuestionaron el repentino giro del mandatario, argumentando que las herramientas legales utilizadas ya se encontraba disponibles desde el inicio de la gestión.
Cuestionamientos a la demora y contradicciones en política exterior
Desde la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco calificó la medida de «oportunista» y recordó que pasaron 267 días desde que las empresas Navitas y Rockhopper anunciaron inversiones en la cuenca sin que el Ejecutivo adoptara medidas efectivas. En una línea similar se expresó Germán Martínez, quien reprochó que en 33 meses de mandato no se aportó nada significativo a la causa. Por su parte, el ex canciller Jorge Taiana sostuvo que el Presidente busca «galtierizar» su figura tras años de «desmalvinización» y concesiones previas que beneficiaron al Reino Unido.
Figuras como Myriam Bregman advirtieron sobre los riesgos de utilizar la causa para crear un Consejo de Seguridad Nacional, mientras que desde el radicalismo, Pablo Juliano exigió la convocatoria al Consejo Nacional de Malvinas y reclamó previsibilidad para lograr acuerdos de Estado duraderos.
