El estudio detalla que la desaprobación de la gestión nacional trepó al 61%, mientras que crecen las dificultades económicas en los hogares y ningún dirigente político logra imagen positiva neta.
A pesar de registrar un 61% de desaprobación y un marcado pesimismo en el plano económico, el gobierno de Javier Milei se mantiene competitivo de cara al futuro electoral. Así lo refleja la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de septiembre, elaborada por el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés. El relevamiento, realizado sobre 1.004 casos entre el 3 y el 9 de septiembre, muestra que el oficialismo conserva el primer lugar en las preferencias, aunque en un escenario de empate técnico con el peronismo.
Intención de voto e imagen de los dirigentes
Ante la consulta sobre a qué fuerza votarían si las elecciones presidenciales de 2027 fueran hoy, La Libertad Avanza (LLA) encabeza con el 24%, seguida muy de cerca por el peronismo con el 23%. Más atrás se ubican el Frente de Izquierda (5%), el PRO (3%), y espacios como Provincias Unidas, la UCR y partidos provinciales (2% cada uno). No obstante, el estudio advierte sobre un elevado porcentaje de indefinidos, ya que un 20% no sabe a quién votaría, un 6% no respondió y otro 6% votaría en blanco.
En cuanto a la valoración de figuras públicas, el relevamiento expone un denominador común: ningún dirigente político consigue un diferencial de imagen positivo. Patricia Bullrich lidera la aceptación con un 34% de imagen favorable, seguida por Javier Milei con un 33% (y un 61% de negativa). Entre los funcionarios nacionales, Karina Milei registra el saldo más desfavorable, con un 17% de imagen positiva frente a un 70% de negativa.
Trabajo, salarios y el impacto en los hogares
El escenario político se cruza con una fuerte preocupación ciudadana por la situación socioeconómica. La falta de trabajo encabeza los problemas del país con un 39%, seguida de cerca por los bajos salarios (36%), la corrupción (29%), la pobreza (29%) y la inseguridad (27%).
La economía doméstica refleja las consecuencias de este panorama: un 37% de los consultados reconoció que sus ingresos no son suficientes para cubrir los gastos mensuales —debiendo endeudarse o recortar consumos—, mientras que el 40% llega «justo» sin capacidad de ahorro. Solo el 16% afirmó poder ahorrar, configurando un mapa de expectativas donde el 55% asegura que la situación del país empeoró respecto al año anterior.
