Patricia Bullrich intensificó los diálogos con legisladores aliados durante el receso parlamentario para consolidar los apoyos necesarios de cara al debate del próximo 6 de agosto. El proyecto enfrenta resistencias de sectores provinciales, la Iglesia y posturas cruzadas dentro del propio oficialismo.
El oficialismo en la Cámara alta activó una intensa ronda de negociaciones con bloques propios y dialoguistas para asegurar las mayorías requeridas de cara al próximo 6 de agosto, fecha prevista para debatir la reforma de la Ley de Tierras.
Tras sucesivas modificaciones acordadas entre la senadora Patricia Bullrich y el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, la iniciativa —que también contempla desalojos exprés y cambios en la Ley de Manejo del Fuego— llega con su decimoquinta versión al recinto.
Resistencias políticas y cuestionamientos institucionales
El nudo crítico de la discusión sigue centrado en la flexibilización para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, una medida que el oficialismo defiende como un incentivo para la inversión y la producción. Sin embargo, el camino hacia la aprobación no está exento de obstáculos.
A las previas objeciones manifestadas por la vicepresidenta Victoria Villarruel respecto a la venta de tierras a inversores externos, se sumaron las advertencias de sectores de la Iglesia Católica —a través de un comunicado de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Cáritas— instando a priorizar el bien común.
En el plano federal, el escenario muestra divisiones estratégicas. Mientras la Unión Cívica Radical se encamina a acompañar mayoritariamente la iniciativa bajo la conducción de bloques provinciales, surgen focos de rechazo explícito, como el planteado por referentes de Misiones, quienes advierten que la medida vulnera las economías regionales y el cuidado ambiental.
Del mismo modo, el oficialismo apunta a sumar apoyos clave de gobernadores aliados y legisladores independientes para compensar las bajas y alcanzar el número mágico en el recinto.
