Diseñada para lectores y conversadores, la plataforma busca trasladar el clásico flechazo de las librerías al terreno de los algoritmos de cita.
El cruce entre los hábitos de lectura y la búsqueda de pareja encontró un nuevo canal en las plataformas digitales. Tras experiencias en clubes de lectura y librerías donde el interés literario funciona como punto de encuentro, la aplicación «Readme» propone utilizar los gustos bibliográficos como el filtro principal para medir la compatibilidad sentimental, reemplazando la lógica tradicional centrada únicamente en la apariencia física de las imágenes de perfil.
Desarrollada por creadoras del ámbito creativo y astrológico, la herramienta clasifica a los usuarios en doce arquetipos basados en análisis lingüísticos y psicolingüísticos. La iniciativa busca captar a lectores y escritores interesados en entablar conversaciones a partir de afinidades culturales, emulando dinámicas de encuentros románticos que históricamente tuvieron lugar en espacios físicos como presentaciones de libros o talleres comunitarios.
No obstante, el concepto genera visiones encontradas dentro del sector editorial. Mientras algunos profesionales advierten que condicionar una relación a la coincidencia de géneros literarios reduce el margen para el debate, otros destacan que las plataformas de nicho permiten eludir las conversaciones triviales y construir comunidades de afinidad. La prueba para esta plataforma será superar la alta tasa de discontinuidad que afecta a la mayoría de las aplicaciones de citas especializadas.
