Tras las críticas de la senadora por los recortes en discapacidad y los reclamos de mayor coordinación, la cúpula oficialista intenta evitar una fractura interna de cara a la agenda legislativa.
Fiel a su estilo directo y sin eufemismos, la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich protagonizó un nuevo enfrentamiento con miembros del Gobierno tras dejar al descubierto una profunda falta de coordinación interna. El detonante fue la presentación del proyecto de Presupuesto 2027, el cual ingresó al Congreso sobre el cierre de la fecha límite e incluyó artículos vinculados a modificaciones permanentes en el sistema de atención a personas con discapacidad, un tema que la legisladora se encontraba negociando con la oposición.
La falta de aviso previo generó malestar no solo en Bullrich, sino también en otros referentes parlamentarios, incluido el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Desde el entorno de la senadora explicaron que la decisión de hacer públicas las críticas responde a la intención de corregir el rumbo interno: “Es simple, Patricia lo dijo de esa manera porque ya está hinchada las pelotas. Somos varios los que estamos igual que ella”, sintetizó un dirigente cercano a la exministra, apuntando contra la falta de diálogo y los modos de resolución de conflictos dentro del Ejecutivo.
En la cúpula oficialista buscaron minimizar la interna y restaron peso a la posibilidad de una ruptura mayor, descartando que la senadora decida apartarse del espacio. Paralelamente, ante la tensión creciente y el viaje del presidente Javier Milei a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se reprogramaron actividades clave: se canceló la habitual reunión de Gabinete de los lunes, mientras que Karina Milei evaluaba permanecer en Buenos Aires para monitorear la gestión y participar de la mesa política junto a la propia Bullrich.
Mientras el oficialismo intenta recomponer los puentes de diálogo y evitar que la disputa escale en la cúpula partidaria, el Senado se prepara para una semana intensa con proyectos sensibles en debate, evidenciando los desafíos de coordinación que enfrenta el oficialismo en el Parlamento de cara a los próximos meses.
