Informes recientes de inteligencia estadounidense analizan la posibilidad de que Rusia intente medir la capacidad de respuesta de la OTAN mediante una acción acotada contra alguno de sus integrantes. Entre las hipótesis aparecen ciberataques e incursiones de pequeña escala, con los países bálticos y Polonia entre los escenarios considerados.
Las autoridades de inteligencia de Estados Unidos analizan un escenario que podría incrementar las tensiones entre Rusia y la OTAN: una eventual acción limitada de Vladimir Putin contra alguno de los países que forman parte de la alianza militar.
De acuerdo con tres fuentes familiarizadas con los informes, entre las posibilidades evaluadas figuran desde un ciberataque hasta una incursión de pequeña escala. El objetivo de una eventual maniobra sería medir hasta dónde llega la determinación de los integrantes de la OTAN y, especialmente, su disposición a aplicar el principio de defensa colectiva establecido en el Artículo 5.
Ese artículo determina que una agresión contra uno de los países miembros debe ser considerada como un ataque contra todos. Sin embargo, las evaluaciones estadounidenses contemplan la posibilidad de que una eventual acción rusa sea diseñada precisamente para desafiar ese compromiso sin alcanzar necesariamente el nivel necesario para provocar una respuesta militar conjunta de toda la alianza.
Todavía no existe certeza sobre cuándo podría producirse una eventual escalada ni sobre la forma que podría adoptar. Una de las fuentes señaló que entre los escenarios considerados más probables aparecen los países bálticos y Polonia como posibles objetivos.
Las evaluaciones fueron difundidas inicialmente por The Wall Street Journal.
Funcionarios estadounidenses y de la OTAN consideran que Putin podría profundizar la confrontación con la alianza si no logra alcanzar una salida que considere aceptable para la guerra en Ucrania. De acuerdo con las fuentes consultadas, el presidente ruso podría contar con un margen temporal que se extienda desde el presente hasta los próximos años para decidir sus próximos movimientos.
La OTAN mantiene bajo análisis distintos escenarios
Desde la alianza militar evitaron pronunciarse específicamente sobre informes de inteligencia clasificados.
Martin O’Donnell, portavoz militar de alto rango de la OTAN, no realizó comentarios sobre las evaluaciones estadounidenses, aunque aseguró que la organización trabaja de manera permanente sobre distintos escenarios posibles.
“La OTAN está siempre analizando y preparándose para diversos escenarios”, afirmó.
El portavoz también remarcó que la alianza continúa monitoreando la situación y mantiene su capacidad para responder ante eventuales amenazas.
“La OTAN está vigilando y estamos listos para disuadir y defendernos según sea necesario, algo que seguimos demostrando”, agregó.
Los antecedentes que aumentan la preocupación
Las advertencias de inteligencia se conocen después de varios episodios relacionados con incursiones rusas en territorio de países integrantes de la OTAN.
En mayo, durante una ofensiva rusa contra un puerto ucraniano ubicado cerca de la frontera, un dron cargado con explosivos impactó contra un edificio de departamentos en Rumania y dejó dos personas heridas.
Otro episodio ocurrió en septiembre del año pasado, cuando aviones de combate de la OTAN derribaron varios drones rusos que habían ingresado al espacio aéreo de Polonia durante un ataque contra Ucrania.
A estos antecedentes se agregó esta semana un incidente registrado en Alemania. Según un funcionario estadounidense de Defensa en Europa, Estados Unidos determinó que un dron cargado con explosivos hallado durante la noche del miércoles en un aeropuerto alemán pertenecía a un servicio de inteligencia ruso.
El funcionario indicó que el aparato transportaba explosivos de grado militar. Previamente se había informado que el dispositivo había sido encontrado por un empleado del aeropuerto en una zona restringida utilizada para operaciones de carga aérea.
CNN consultó al Kremlin sobre las evaluaciones estadounidenses referidas a Putin y sobre el incidente ocurrido en Alemania, aunque hasta el momento no había recibido respuesta.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, reconoció el miércoles que los avistamientos y las amenazas relacionadas con drones forman parte de situaciones conocidas, incluso dentro del contexto de la llamada guerra híbrida.
Sin embargo, marcó una diferencia respecto del hallazgo ocurrido en el aeropuerto: encontrar un dron equipado con explosivos representa, según su evaluación, un nivel de amenaza diferente.
Dobrindt indicó el jueves que el aparato podría estar vinculado con “potencias extranjeras”, aunque no brindó mayores detalles.
Por la gravedad del episodio, el Consejo de Seguridad Nacional de Alemania, encabezado por el canciller Friedrich Merz, se reunió este viernes para analizar lo ocurrido en el aeropuerto.
La disponibilidad de municiones de EE.UU., otro factor de preocupación
Las advertencias sobre los posibles movimientos de Rusia también aparecen mientras crece la preocupación en Estados Unidos por el nivel de sus reservas de municiones.
Según información difundida previamente por CNN, las existencias de algunos sistemas de defensa estadounidenses se redujeron de manera significativa durante la guerra contra Irán.
Cerca del 80% de los interceptores de misiles THAAD, uno de los principales sistemas de defensa antimisiles estadounidenses, se habrían utilizado en comparación con los niveles disponibles antes del conflicto. También se habría consumido aproximadamente la mitad de los interceptores Patriot.
A este panorama se suma un dato difundido por Naciones Unidas: las bajas civiles provocadas por armas rusas de largo alcance aumentaron un 60% entre enero y junio respecto del mismo período del año anterior.
Durante una noche de ataques registrada esta semana, misiles balísticos y antibuque rusos causaron la muerte de al menos 17 personas y dejaron decenas de heridos. Ninguno de esos proyectiles fue interceptado por las defensas ucranianas.
La situación de las reservas y la disponibilidad de sistemas de interceptación estratégicos también comenzó a influir en la planificación de los altos mandos militares estadounidenses ante posibles conflictos futuros.
Entre los escenarios que forman parte de ese análisis aparecen tanto una eventual escalada de Putin contra la OTAN como una posible guerra con China en el Pacífico.
Trump manifestó preocupación por las reservas
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó en privado durante los últimos días su preocupación por los informes relacionados con la disminución de las reservas de municiones de Estados Unidos como consecuencia de la guerra contra Irán.
Seis fuentes familiarizadas con una reunión de gabinete realizada la semana pasada en Camp David señalaron que Trump manifestó allí sus inquietudes sobre la situación.
Sin embargo, públicamente el mandatario sostuvo el jueves que Estados Unidos dispone de grandes cantidades de municiones y que la producción continúa creciendo.
“Estados Unidos tiene enormes cantidades de municiones, especialmente de ciertos tipos”, escribió Trump en Truth Social.
También aseguró que se están fabricando y enviando grandes cantidades de municiones hacia Estados Unidos cuando es necesario y destacó la expansión de la infraestructura productiva de la industria de defensa estadounidense.
Rusia y Ucrania, sin avances decisivos
Las nuevas evaluaciones de inteligencia aparecen mientras continúan sin avances los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Las sanciones implementadas por Estados Unidos y Europa afectaron a la economía rusa, aunque no consiguieron detener la ofensiva militar de Putin sobre Ucrania.
En este contexto, las autoridades estadounidenses y de la OTAN mantienen bajo seguimiento las posibles decisiones futuras del Kremlin y los riesgos que una eventual ampliación del conflicto podría generar para la alianza militar.
El escenario combina así varios factores de tensión: la continuidad de la guerra en Ucrania, los antecedentes de incursiones rusas en territorio de países de la OTAN, la preocupación por las reservas militares estadounidenses y la posibilidad de que Moscú busque medir la respuesta de la alianza mediante una acción limitada.
