El Gobierno ratificó el acuerdo con las provincias norteñas mientras evalúa los tiempos políticos para tratar el recorte del beneficio en la Cámara Alta.
El Gobierno nacional decidió descartar la presentación de un proyecto de ley para formalizar el nuevo esquema de subsidios eléctricos destinado a las Zonas Cálidas, optando por instrumentar el beneficio directamente a través de una resolución administrativa.
La medida surge tras el acuerdo cerrado con los gobernadores del Norte Grande, el cual contempla ampliar el consumo eléctrico subsidiado durante los meses de altas temperaturas: el tope pasará de 300 a 550 kWh en zonas muy cálidas, y de 150 a 300 kWh en zonas cálidas, aplicándose entre noviembre y abril. Pese al reclamo de algunos mandatarios provinciales, como el salteño Gustavo Sáenz, de otorgar mayores garantías jurídicas mediante una ley, en la Casa Rosada desestimaron esa vía por el momento.
Estrategia parlamentaria y negociación en la Cámara Alta
Las negociaciones, encabezadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el funcionario Diego Santilli junto a los gobernadores provinciales, avanzaron en paralelo a la discusión sobre el régimen de Zonas Frías. Desde el Ejecutivo confían en que el entendimiento energético con el Norte sirva para asegurar los respaldos necesarios en el Senado y así aprobar la reforma que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados desde mayo. Dicha modificación busca reenfocar el beneficio automático a las regiones históricamente alcanzadas —como la Patagonia, Malargüe y la Puna—, eliminando el descuento generalizado en sectores de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis, lo que generaría un importante ahorro fiscal, compensado parcialmente por el costo del nuevo subsidio a las regiones cálidas.
A pesar de las expectativas oficiales, la administración nacional todavía no fijó una fecha para llevar el proyecto al recinto del Senado debido a la complejidad del mapa político en la Cámara Alta, donde provincias afectadas por el recorte mantienen reparos. La conducción de las tratativas parlamentarias quedó en manos de la senadora Patricia Bullrich, quien evalúa los tiempos legislativos en medio de tensiones internas con otros sectores de la mesa política respecto a la estrategia y el manejo de los acuerdos con los bloques aliados.
