La falta de acuerdos con los bloques aliados, sumada a la agenda presupuestaria y a los compromisos internacionales, aleja la posibilidad de aprobar la normativa en el corto plazo.
El proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, impulsado por la Casa Rosada para endurecer las sanciones contra la explotación no autorizada de recursos naturales en el Atlántico Sur y crear el Consejo de Seguridad Nacional, perdió impulso parlamentario en la Cámara de Diputados. Desde el bloque oficialista admiten que las negociaciones con los aliados enfrentan escollos vinculados a la necesidad de alcanzar consensos sobre puntos resistidos, como el artículo referido a campañas de desinformación y el alcance sobre las infraestructuras críticas.
A las dificultades en las conversaciones se suma un complejo calendario legislativo e internacional que relega el tratamiento de la iniciativa. Las prioridades del oficialismo se concentran en el debate del Presupuesto 2027 y en la posible llegada desde el Senado de la reforma política vinculada a la suspensión de las PASO. Asimismo, las próximas semanas estarán marcadas por las elecciones legislativas en los Estados Unidos —motivo por el cual los legisladores libertarios no viajarán para evitar bajas en el recinto— y por la inminente visita del Papa León XIV a la Argentina, eventos que paralizan las sesiones habituales.
En paralelo, las modificaciones al texto original contemplan eliminar sanciones ambiguas que generaron rechazo en la oposición y en cámaras empresariales, mientras sectores diplomáticos y corporativos extranjeros siguen de cerca las restricciones comerciales dispuestas por la norma. Ante este panorama, el oficialismo reconoce que el debate en el recinto sufrirá dilataciones significativas.
