El prestigioso diario británico advirtió que la confianza en la gestión libertaria cayó por cuarto mes consecutivo. El informe destaca que el enfriamiento de la inflación ya no alcanza para compensar la parálisis económica y pone el foco en los escándalos de corrupción que salpican al entorno presidencial.
La mirada internacional sobre la Argentina ha pasado del asombro a la cautela. El Financial Times, uno de los medios económicos más influyentes del mundo, publicó un duro diagnóstico sobre la administración de Javier Milei, señalando que el capital político del presidente comienza a erosionarse bajo el peso de la recesión y las sospechas éticas. Según el análisis de la periodista Ciara Nugent, la popularidad de Milei descendió al 35% este mes, mientras el Índice de Confianza de la Universidad Torcuato Di Tella marca su cuarta caída mensual consecutiva. El medio británico subraya un cambio de humor social: el alivio inicial por la desaceleración inflacionaria ha sido desplazado por la angustia ante el desplome de la industria y el comercio, un escenario que se agrava con revelaciones sobre el patrimonio de figuras clave del Gobierno que contradicen el discurso oficial de austeridad.
El artículo pone especial énfasis en cómo los casos de presunto enriquecimiento ilícito han horadado la narrativa de la «lucha contra la casta». El caso más resonante es el de Manuel Adorni, cuyas inconsistencias entre sus gastos y su salario público son calificadas por el diario como un golpe a la «fibra sensible» de una población que realiza sacrificios económicos extremos. A esto se suman las dimisiones en el Ministerio de Economía por propiedades ocultas en el exterior y las sospechas que rozan al propio mandatario por su vinculación pasada con plataformas de criptomonedas. Para el Financial Times, estos escándalos no son hechos aislados, sino factores que, sumados a la caída del salario real, están configurando un nuevo techo para la tolerancia social hacia el ajuste.
Otro punto de fricción destacado es la relación del Ejecutivo con la libertad de prensa. El medio británico menciona la reciente prohibición de acceso a los periodistas acreditados en la Casa Rosada como un síntoma de radicalización que impacta negativamente en la percepción de la calidad democrática del país. En este contexto, el análisis sugiere que Milei se encuentra en una encrucijada estratégica: mientras intenta sostener el equilibrio fiscal como su principal activo, la realidad del bolsillo de los argentinos y los cuestionamientos morales a su equipo de gobierno empiezan a comprometer la gobernabilidad y el respaldo de la opinión pública de cara al futuro cercano.
Con la economía real en retroceso y el discurso de transparencia bajo la lupa, el informe del Financial Times funciona como una advertencia para los mercados: la sostenibilidad del plan Milei depende hoy tanto de los números del Excel como de su capacidad para recuperar la credibilidad ética ante su electorado.
