El presidente de la petrolera, Horacio Marín, confirmó que no habrá rebajas inmediatas en los surtidores tras el retroceso del Brent a u$s 95. La empresa defiende la prórroga de su política de colchón amortiguador para compensar las subas globales que no fueron trasladadas al surtidor local.
YPF mantendrá sin modificaciones los precios de sus combustibles líquidos durante los próximos 30 días, descartando de forma preliminar un esquema de rebajas en los surtidores locales a pesar de la marcada tendencia bajista que exhibe el mercado internacional de hidrocarburos. Así lo confirmó el presidente y CEO de la compañía con mayoría estatal, Horacio Marín, al ingresar al Latam Economic Forum en el predio de Parque Norte. La decisión radica en la extensión temporal de la política de «buffer» (colchón de precios), un mecanismo técnico implementado por la firma energética para disociar parcialmente los valores locales de las bruscas fluctuaciones del barril de Brent —de referencia para la plaza argentina—, el cual retrocedió en las últimas horas debido a las perspectivas de un entendimiento diplomático entre Estados Unidos e Irán en el marco de la crisis de Medio Oriente.
El esquema operativo que aplica YPF busca morigerar el traslado de la volatilidad externa a la estructura de costos interna, en sintonía con la meta macroeconómica del Palacio Hacienda de consolidar el sendero de desaceleración de la inflación minorista. Semanas atrás, cuando la escalada bélica disparó la cotización del Brent desde un piso de u$s 60 hasta un pico crítico de u$s 110, la petrolera local aplicó un incremento del 1% en sus pizarras, absorbiendo de forma corporativa la mayor parte del shock alcista externo. Con la flexibilización de las tensiones geopolíticas, el crudo de referencia perforó el techo técnico y se reacomodó en torno a los u$s 95 el barril.
Las explicaciones de Marín apuntan a que el sostenimiento de los precios actuales en los surtidores funcionará como una compensación financiera por aquel descalce de costos. «Ahora vos vas a ayudar a YPF», respondió el directivo ante la consulta de la prensa, graficando que el mercado doméstico convalidará los valores vigentes para equilibrar la ecuación económica de la compañía, estabilizando los márgenes de refinación sin convalidar un congelamiento formal de tarifas por decreto.
Mecánica del Sistema «Buffer» de Combustibles (Ciclo 2026)
| Indicador Técnico | Fase de Escalada Extrema | Escenario de Alivio Global | Impacto de la Estrategia en Surtidor |
| Precio Crudo Brent (Referencia) | Tocó un techo de u$s 110 por barril debido al conflicto bélico. | Retrocedió hasta el rango de los u$s 95 por expectativas geopolíticas. | YPF desacopló la paridad de importación pura para evitar un shock tarifario. |
| Ajuste en Pizarras de YPF | Suba regulada de apenas el 1% en las estaciones de servicio. | Estabilidad por 30 días sin variaciones ni rebajas proporcionales. | El consumidor abona un valor estable; la firma compensa la brecha de la fase alcista. |
| Meta Fiscal / Corporativa | Amortiguar el traspaso a precios y contener el Índice de Precios al Consumidor. | Recomponer los márgenes de refino e inversión de la petrolera estatal. | Equilibrio de las cuentas operativas de la firma sin apelar al congelamiento rígido. |
La lógica del mostrador: El sector refinador argumenta que el sistema de amortiguación demanda reciprocidad en la cadena de consumo. Dado que las petroleras operaron por debajo de la paridad internacional cuando el crudo se disparó, el sostenimiento de los precios actuales ante la baja del crudo permite sanear los balances operativos de la compañía.
La ratificación de la política de estabilidad de YPF marca el rumbo para el resto de las banderas operadoras del mercado local (como Shell y Axion), que habitualmente replican los movimientos de la firma estatal. Al congelar los surtidores por un mes en este contexto bajista, la compañía prioriza la previsibilidad de su plan de inversiones de capital en Vaca Muerta por sobre una reducción nominal inmediata que comprometa sus ingresos. Para el equipo económico, la medida garantiza una ventana de calma en uno de los precios regulados más sensibles de la economía, aunque posterga el beneficio directo de la baja del petróleo para los automovilistas locales.
