La Legislatura tucumana oficializó la creación de la Comisión Especial de Emergencia Hídrica (CEEH). Con la participación de parlamentarios, universidades y técnicos, el organismo tendrá 180 días para diseñar la infraestructura necesaria que ponga fin a la histórica vulnerabilidad de la provincia ante las tormentas.
Tucumán ha decidido que el abordaje de las inundaciones deje de ser una reacción de emergencia para convertirse en una política de Estado planificada. El vicegobernador Miguel Acevedo puso en funciones la Comisión Especial de Emergencia Hídrica (CEEH), un cuerpo colegiado que integrará a legisladores de diversos bloques con especialistas de la UNT, la UTN y organismos técnicos. La misión es ambiciosa: actualizar los estudios de cuencas realizados hace casi una década y transformarlos en proyectos ejecutivos capaces de captar financiamiento internacional. En una provincia donde el cambio climático y la deforestación han vuelto obsoletos los viejos sistemas de drenaje, la conformación de este comité —bajo el Decreto 25-HL-2026— representa un intento genuino por dotar de base científica a las obras de infraestructura que el interior tucumano reclama con urgencia cada verano.
La estructura de la comisión refleja una búsqueda de equilibrio político y rigor académico. Encabezada por figuras como Tulio Caponio y José Cano, la CEEH no solo se limitará al debate parlamentario, sino que contará con asesores permanentes en ingeniería hidráulica e hidrología. El financiamiento legislativo permitirá costear estudios técnicos profundos, un paso previo indispensable para tocar las puertas de organismos multilaterales de crédito. La meta es superar la lógica de la «limpieza de canales» estacional y avanzar hacia defensas de ríos, diques de contención y sistemas de escurrimiento que contemplen la realidad topográfica de las cuencas más críticas. Con reuniones quincenales obligatorias, el organismo busca evitar que los proyectos se dilaten en la burocracia administrativa.
El plazo de seis meses para entregar un informe final pone presión sobre un equipo que también deberá coordinar con el Poder Ejecutivo y Defensa Civil. Uno de los puntos más relevantes es la voluntad de retomar trabajos técnicos que quedaron truncos entre 2017 y 2019, rescatando el conocimiento acumulado para no empezar desde cero. Si bien la resolución otorga flexibilidad en los tiempos, la expectativa social en localidades históricamente afectadas por el desborde de ríos —como La Madrid o el sur provincial— es alta. La CEEH tiene la oportunidad de demostrar que la Legislatura puede ser un laboratorio de soluciones técnicas y no solo un escenario de disputas políticas.
La puesta en marcha de esta comisión es una carrera contra el reloj y contra la naturaleza. El éxito de este Plan Integral determinará si Tucumán logra, finalmente, romper el ciclo de inundación, reconstrucción y olvido.
