Un relevamiento oficial del Ministerio de Desregulación señala que en la provincia hay apenas 12,59 locales cada 100.000 habitantes y que el 22% de la población debe caminar o viajar al menos 5 kilómetros para acceder a un medicamento. Los ejes del proyecto que impulsa Federico Sturzenegger y la resistencia de los farmacéuticos.
El Gobierno nacional acelera el diseño de un nuevo proyecto de ley destinado a reformar de raíz el mercado de comercialización de medicamentos en la Argentina. La iniciativa legislativa se sustenta en un detallado informe técnico de la cartera de Desregulación y Modernización del Estado, el cual expone severas asimetrías de acceso geográfico según la provincia que se analice. En ese mapa de vulnerabilidad logística, Tucumán quedó tipificada como una de las jurisdicciones con menor cobertura territorial del país: según el Registro Federal de Farmacias (REFAR), la provincia cuenta con apenas 223 establecimientos activos. La cifra representa una tasa crítica de 12,59 locales cada 100.000 habitantes, un indicador que se ubica drásticamente por debajo del promedio nacional y que sirve de argumento al oficialismo para impulsar la liberalización del supermercadismo médico.
La propuesta de la Casa Rosada retoma los capítulos centrales en materia de salud que habían sido incluidos en el DNU 70/2023 y que luego terminaron suspendidos o empantanados en sede judicial por amparos de distintas entidades profesionales. Los ejes medulares del borrador apuntan a quebrar las regulaciones provinciales tradicionales —como las leyes de colegiación que imponen distancias mínimas entre locales y restricciones de densidad demográfica—, habilitar la transformación de las farmacias en Sociedades Anónimas (SA) para atraer inversiones corporativas y permitir la integración vertical con las grandes droguerías para limar costos de intermediación. Además, el proyecto introduce la flexibilización de las direcciones técnicas, permitiendo que un único farmacéutico matriculado sea responsable legal de más de una sucursal en paralelo.
El estudio de georreferenciación, elaborado por el área de Federico Sturzenegger mediante el cruce de coordenadas satelitales y radios censales, expone que más de 4,7 millones de personas en todo el país residen en zonas donde deben recorrer más de 5 kilómetros —ida y vuelta— para alcanzar el mostrador de una farmacia física. De ese total nacional, el embudo afecta de forma directa a cerca de 39.000 tucumanos, quienes habitan en parajes rurales o periferias urbanas desconectadas, debiendo trasladarse incluso más de 50 kilómetros ante una urgencia de salud.
Asimetrías del acceso farmacéutico en la Argentina (Mayo 2026)
| Jurisdicción / Indicador | Locales cada 100.000 hab. | Población Afectada (Distancia mayor a 5 km) | Eje Central de la Reforma Propuesta |
| Promedio Nacional | 34,00 farmacias | Más de 4,7 millones de personas en el país. | Habilitación total del delivery online para medicamentos de venta libre. |
| Provincia de La Pampa | 75,00 farmacias | Baja afectación por alta densidad de locales comerciales. | Apertura a capitales corporativos (Sociedades Anónimas). |
| Provincia de Tucumán | 12,59 farmacias | El 22% de los tucumanos (e impacto crítico en 39.000 pobladores). | Flexibilización de distancias mínimas y límites provinciales de instalación. |
| Provincia de Mendoza | Menos de 9,00 farmacias | Alta concentración urbana y severos desiertos en zonas cordilleranas. | Dirección técnica compartida (un profesional para múltiples sucursales). |
El argumento social: Desde el Poder Ejecutivo defienden la urgencia de autorizar los canales de comercio digital con envío a domicilio. El informe subraya que en el país existen 2,4 millones de hogares unipersonales —entre ellos, 650.000 adultos mayores de 70 años— y 2 millones de monomarentales. Para una madre soltera con menores a cargo o un jubilado solo, recorrer 5 kilómetros por un fármaco representa una barrera física y de cuidados insalvable.
La advertencia sanitaria de los profesionales
La corporación farmacéutica reaccionó con inmediatos reparos sanitarios ante la inminencia del debate parlamentario. Alejandra Gómez, directiva de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), impugnó la premisa oficial de que la digitalización y el delivery de proximidad resuelvan el problema sin colaterales de riesgo: “Que un medicamento sea de venta libre no significa que sea inocuo. Pueden generar interacciones complejas, efectos adversos severos o severos cuadros derivados de la automedicación”, alertó en diálogo con la prensa. Desde la entidad remarcaron que no se oponen a discutir respuestas concretas para las personas con movilidad reducida en zonas aisladas de Tucumán o el Conurbano, pero exigieron de forma taxativa que cualquier formato de despacho a distancia deba canalizarse exclusivamente a través de farmacias físicas habilitadas y bajo la supervisión presencial de un farmacéutico matriculado.
El mapa del mercado farmacéutico ingresa así en una pulseada clave de este año 2026, donde colisionan dos filosofías contrapuestas: la lógica oficialista, que concibe a la farmacia como un eslabón comercial minorista que debe regirse por la libre competencia para bajar precios y expandir la red, y la postura tradicional de los colegios profesionales, que defienden al sector como una extensión regulada del sistema de salud pública. El bajísimo índice de cobertura que exhibe Tucumán expone que el statu quo regulatorio vigente no logró resolver la equidad en el territorio; restará ver si las soluciones de mercado que propone la Nación logran poblar los desiertos de medicamentos o si terminan concentrando el negocio en las áreas de mayor rentabilidad urbana.
