Mediante un nuevo régimen reglamentado por el Ejecutivo, la provincia ofrece exenciones impositivas de hasta el 100% y estabilidad tributaria por una década para reactivar sectores clave.
La provincia de Tucumán puso en marcha de manera formal su nuevo Régimen de Incentivos para Inversiones y Creación de Empleo, una ambiciosa apuesta diseñada por el Ministerio de Economía y Producción —conducido por Daniel Abad— orientada a oxigenar un tejido productivo que arrastra años de estancamiento. Respaldado por las leyes provinciales N° 9.911 y N° 9.962, el plan busca tentar al capital privado mediante un esquema de alivio tributario de largo plazo.
El núcleo de la normativa radica en un esquema de beneficios escalonados que vincula directamente el volumen del desembolso con el porcentaje de eximición en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Aquellos proyectos que superen el piso mínimo de un millón de dólares obtendrán un 25% de exención, una escala que asciende progresivamente hasta alcanzar el 100% para aquellas apuestas financieras que superen los veinte millones de dólares. A esto se le suma una estabilidad fiscal garantizada por diez años y deducciones impositivas en el Impuesto para la Salud Pública atadas a la incorporación de mano de obra local.
Lejos de acotarse al tradicional polo agroindustrial, el abanico de actividades alcanzadas es sumamente amplio, abarcando desde la ganadería, la minería y la metalmecánica hasta el desarrollo de software, la hotelería, el turismo, la logística y los servicios empresariales. Para acceder a los beneficios, las firmas deberán cumplir con rigurosos requisitos de ejecución en un plazo máximo de doce meses y contar con un certificado de cumplimiento fiscal vigente, bajo la advertencia de que cualquier incumplimiento dejará sin efecto el régimen.
La gran incógnita que sobrevuela despachos empresarios y círculos económicos locales es si estas herramientas de incentivo serán suficientes para romper con la desconfianza histórica de los inversores o si quedarán limitadas a una declaración de intenciones sobre el papel. En un contexto nacional desafiante, la previsibilidad tributaria se perfila como el principal activo del Gobierno provincial para demostrar competitividad y dinamizar la creación de empleo registrado en el norte argentino.
