Julio marca el inicio oficial de la carrera por la reelección para el oficialismo. Con una estrategia de verticalismo absoluto, Javier y Karina Milei han reordenado el tablero político: Diego Santilli asume un rol protagónico como Jefe de Gabinete y virtual candidato a gobernador bonaerense, mientras el Gobierno endurece su postura frente a Mauricio Macri y desplaza a figuras que perdieron peso, como Manuel Adorni. En paralelo, el peronismo atraviesa una ruptura profunda, con Kicillof y Cristina Kirchner en una disputa de final incierto que amenaza con fracturar al espacio antes de las elecciones.
La reciente jura de Diego Santilli en Casa Rosada no fue solo un cambio de gabinete; fue el mensaje de largada para la campaña electoral. Con el aval directo de Karina Milei, el ahora Jefe de Gabinete controlará resortes clave del Estado y el Ministerio del Interior, convirtiéndose en el eje de la estrategia libertaria en la provincia de Buenos Aires. El objetivo es claro: La Libertad Avanza busca absorber al PRO, pero bajo sus propias condiciones.
La era del «liderazgo violeta»
Los hermanos Milei han dejado atrás la etapa de las alianzas complacientes. La directriz es contundente: el espacio debe ser vertical y, sobre todo, «violeta».
- El giro contra Macri: El Presidente no dudó en atacar el corazón del legado macrista, calificando el reperfilamiento de deuda de 2019 como un «default». Es una señal inequívoca hacia el interior del PRO: el tiempo del liderazgo de Macri ha concluido y el espacio debe alinearse a las nuevas jerarquías libertarias.
- La caída de las piezas de recambio: Figuras que hasta hace poco se perfilaban como candidatos —como José Luis Espert y Manuel Adorni— han perdido terreno en el armado estratégico. La «Secretaria General» de la Presidencia tomó las riendas, interviniendo incluso en el bloque de senadores libertarios para consolidar su propio esquema de poder.
El peronismo, entre la fractura y el 2003
Mientras el Gobierno acelera, en el peronismo la situación es de parálisis por el conflicto entre Axel Kicillof y el sector de Cristina Kirchner. La ruptura se hace evidente en el terreno legislativo, donde hombres como Mario Ishii y Sergio Berni han comenzado a operar como contrapeso a la gestión del gobernador.
El escenario peronista se debate hoy en tres carriles:
- Negociación silenciosa: Un intento de acercamiento final entre Kicillof, Cristina y Sergio Massa.
- Interna abierta: Un choque frontal donde cada sector busque su propia representación, emulando la fragmentación del PJ en 2003.
- La apuesta de Máximo: La insistencia en una candidatura de Cristina Kirchner, aun a sabiendas de las restricciones judiciales, buscando forzar un escenario de impacto político que obligue a una renegociación de términos.
Para el Gobierno, el escenario es optimista: la división opositora y la absorción política del PRO configuran un camino despejado hacia el 2027. Como reconoció un armador libertario, la campaña ya no es un proyecto a futuro; es una realidad en marcha.
