Mientras el ministro de Economía busca un entendimiento rápido para dar certidumbre a los mercados, el sector de Karina Milei frena las negociaciones a la espera de definiciones sobre las PASO.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presiona para lograr un gran acuerdo político con los gobernadores «cuanto antes» con el fin de robustecer el programa económico actual y dar señales de sustentabilidad a los inversores. Desde su perspectiva, acelerar estos entendimientos es clave para oxigenar la gestión y disipar incertidumbres en medio de una economía en compleja desaceleración.
Sin embargo, el ala política del Gobierno, liderada por Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem, maneja un timing completamente diferente. Este sector de la Casa Rosada supeditas los entendimientos electorales y las negociaciones finas a la eliminación previa de las elecciones primarias (PASO), congelando por el momento las expectativas de los mandatarios provinciales.
A pesar de los gestos de acercamiento tras la cena en la embajada argentina en París, los gobernadores advierten sobre la falta de claridad en la letra chica respecto a candidaturas y armados de listas. Mientras figuras como el jefe de Gabinete intentan tejer puentes con los mandatarios de la UCR y aliados patagónicos, persisten rispideces internas, disputas territoriales en provincias clave y un desafiante escenario parlamentario en el Congreso.
