Ante la omisión de la provincia en un mapa difundido por el presidente Javier Milei, el legislador Gerónimo Vargas Aignasse presentó un proyecto para crear un marco regulatorio que defienda el patrimonio tucumano en el ecosistema de la Inteligencia Artificial (IA). La iniciativa busca democratizar el acceso al conocimiento y evitar que los sesgos tecnológicos invisibilicen la realidad provincial.
Un respuesta institucional ante la invisibilización
La iniciativa legislativa surge como una respuesta técnica y política a un episodio ocurrido en mayo, cuando un «mapa del crecimiento» difundido por el Gobierno nacional omitió a Tucumán y a las Islas Malvinas. Para el autor del proyecto, este error no fue solo anecdótico, sino una muestra de cómo la desinformación puede almacenarse e indexarse en los repositorios globales que alimentan a la IA.
El proyecto «IA, Identidad Digital y Sociedad del Conocimiento» tiene como fin principal fortalecer la producción de información confiable, verificable y culturalmente adecuada sobre la historia, economía y territorio de la provincia, evitando que la automatización de contenidos distorsione la identidad local.
El Observatorio Provincial: un órgano de conducción técnica
La ley propone la creación del Observatorio Provincial de Inteligencia Artificial e Identidad Digital, un ente interdisciplinario que integrará el conocimiento académico, científico y gubernamental. Su estructura busca el equilibrio entre la agilidad ejecutiva y la participación social:
- Consejo Directivo: Compuesto por nueve instituciones clave, incluyendo la UNT, la Legislatura, el IDEP, el Clúster Tecnológico y la EEAOC.
- Consejo Consultivo: Un espacio de participación amplia para municipios, sindicatos, museos y colegios profesionales, asegurando que la voz de los distintos sectores de la sociedad esté presente.
- Mesas Técnicas: Espacios temporales enfocados en objetivos específicos, con rol protagónico de la Facultad de Filosofía y Letras en temas de ética, historia y sesgos.
Pilares de la ley: transparencia y ética
Lejos de adoptar una postura tecnofóbica, el proyecto apuesta por la «alfabetización crítica» para que los tucumanos puedan utilizar las nuevas tecnologías de manera responsable. Sus ejes éticos incluyen:
- Integridad Informativa: Prohibición estricta de manipular información o generar propaganda encubierta.
- Responsabilidad Humana: Ninguna decisión administrativa que afecte derechos podrá depender exclusivamente de un algoritmo; se requiere siempre la valoración de una autoridad humana.
- Inclusión Cultural: La ley propone el desarrollo de corpus de voz que incluyan acentos y modismos locales, para que la tecnología sea una herramienta de inclusión y no un factor de homogeneización.
- Protección de Datos: Protocolos preventivos contra la extracción masiva de información que comprometa la seguridad provincial o la privacidad de sus ciudadanos.
Un federalismo basado en el conocimiento
El proyecto de Vargas Aignasse subraya que Tucumán no busca regular materias nacionales, sino ejercer un «federalismo cooperativo». El objetivo es pasar de ser un consumidor pasivo de algoritmos desarrollados en el extranjero a ser un productor activo de su propia representación digital, garantizando que el patrimonio provincial —desde su rol en el proceso independentista hasta su capacidad productiva— esté correctamente preservado en la era de la inteligencia artificial.
