Con el apoyo de Milei y el asesoramiento de Santiago Caputo, el Jefe de Gabinete se prepara para responder sobre su patrimonio y defender la gestión ante una oposición expectante.
En una semana marcada por hitos de alta tensión institucional, la mesa política de La Libertad Avanza se reúne hoy con el objetivo de unificar criterios ante una agenda parlamentaria que amenaza el equilibrio fiscal del Ejecutivo. Bajo la conducción de Karina Milei y la Jefatura de Gabinete, el oficialismo intenta diseñar una estrategia de «defensa activa» para Manuel Adorni, quien este miércoles 29 de abril enfrentará su primer informe de gestión en la Cámara de Diputados bajo la sombra de una investigación judicial por su patrimonio. Este movimiento de blindaje se complementa con la reactivación de proyectos sensibles, como las reformas a las leyes de Universidades y Discapacidad, con los que la Casa Rosada busca neutralizar fallos judiciales adversos que obligarían a una expansión presupuestaria no prevista en el plan de déficit cero.
El trasfondo de la reunión evidencia la complejidad de la ingeniería legislativa del Gobierno. La reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO y la implementación de Ficha Limpia, surge como un elemento de presión sobre los gobernadores y los bloques del PRO y la UCR. Al reconocer internamente la posibilidad de «ir por una suspensión» en lugar de una eliminación definitiva —repitiendo el esquema de 2025—, el oficialismo demuestra una flexibilidad táctica orientada a preservar la gobernabilidad sin ceder el control del calendario electoral. Esta maniobra busca evitar que el desorden partidario de la oposición se ordene a través de las primarias, un escenario que LLA percibe como un riesgo directo para las elecciones legislativas de 2027.
En paralelo, la situación de Adorni representa un desafío simbólico y político. Con más de 2100 preguntas por responder y el respaldo presencial del presidente Javier Milei en el recinto, la Casa Rosada apuesta a transformar un examen de gestión en una contraofensiva política. El foco no estará solo en las respuestas técnicas elaboradas por Santiago Caputo y la Secretaría de Legal y Técnica, sino en el señalamiento de las declaraciones juradas de la oposición, buscando diluir la acusación de enriquecimiento ilícito en un debate de «honestidad comparada». Esta táctica de «empate ético» es la apuesta del Gobierno para sortear un miércoles que, de lo contrario, podría consolidar un frente de desgaste irreversible para el ministro coordinador.
La capacidad del oficialismo para transmutar sus derrotas judiciales en nuevas iniciativas de ley y proteger a sus cuadros técnicos en el Congreso definirá si la gestión libertaria logra mantener la iniciativa política o si comienza a quedar cercada por la arquitectura institucional que intenta reformar.
