La Canasta Básica Total (CBT) subió un 2,5% en el cuarto mes del año, ubicándose apenas por debajo de la inflación general. Para evitar la indigencia, ese mismo hogar requirió ingresos por $665.053, en un contexto donde los alimentos mostraron una marcada desaceleración.
Llegar a fin de mes en Argentina sigue siendo un desafío de siete cifras. Según el último informe del INDEC, una familia de cuatro integrantes necesitó en abril $1.469.768 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no ser considerada pobre. El dato arroja una luz de alivio estadístico: por primera vez en meses, tanto la línea de pobreza (2,5%) como la de indigencia (1,1%) se movieron por debajo del Índice de Precios al Consumidor (2,6%). Esta desaceleración, traccionada principalmente por el freno en el rubro de Alimentos y Bebidas, marca un respiro en la presión sobre los sectores más vulnerables, aunque el acumulado anual mantiene a las familias en una carrera de obstáculos frente a unos servicios regulados que no dejan de subir.
La brecha entre la inflación general y el costo de vida se explicó este mes por el comportamiento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Al subir solo un 1,1%, la línea que define la indigencia —situada ahora en $665.053— reflejó la tregua que dieron los productos de primera necesidad en las góndolas. Sin embargo, para quienes deben cubrir además transporte, vestimenta y servicios, la realidad fue distinta. La suba de los combustibles (4,4%) y las tarifas de electricidad empujaron los precios regulados al 4,7%, encareciendo el costo de vida total por encima de lo que sugiere el rubro alimentario.
En términos interanuales, la situación es de paridad absoluta: tanto la inflación como las canastas básicas registraron un incremento del 32,4% respecto a abril de 2025. Esto indica que, a pesar de la desaceleración puntual de este mes, el poder adquisitivo de los hogares no ha logrado ganar terreno frente al costo de la vida en el último año. A nivel regional, el impacto fue dispar: mientras en el Gran Buenos Aires el peso de los alquileres y la luz fue determinante, en el Noroeste (NOA) y el Noreste, la incidencia de los alimentos siguió siendo el principal factor de presión sobre los ingresos familiares.
Abril deja una foto de «estabilidad precaria». Si bien la desaceleración de la canasta alimentaria es una noticia positiva para los indicadores de indigencia, el piso de $1,46 millones para no ser pobre pone de manifiesto la enorme distancia que aún existe entre los salarios promedio y el costo real de una vida digna en la Argentina de 2026.
Cifras clave de Abril (Hogar tipo de 4 integrantes)
- Línea de Pobreza (CBT): $1.469.768 (+2,5%)
- Línea de Indigencia (CBA): $665.053 (+1,1%)
- Inflación General: 2,6%
- Variación Interanual: 32,4%
