El IPC cortó una racha de diez meses sin descensos y marcó el dato más bajo del último semestre. Sin embargo, el acumulado del primer cuatrimestre (12,3%) ya sobrepasó el 10,1% que el Gobierno había proyectado para todo el 2026. Alimentos dio un respiro, pero los servicios regulados mantienen la presión.
La economía argentina registró en abril un respiro largamente esperado por el Palacio de Hacienda. Tras diez meses de resistencia a la baja, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en el 2,6%, logrando una desaceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto a marzo. El dato, celebrado por el presidente Javier Milei como un «retorno a la normalidad», representa el nivel más bajo en cinco meses y rompe el sendero de inercia que preocupaba a los analistas. No obstante, la euforia oficial tiene un contrapeso técnico insoslayable: con un acumulado del 12,3% en solo cuatro meses, el Gobierno ya pulverizó la meta de inflación del 10,1% que había escrito en el Presupuesto 2026, lo que obligará a recalibrar las proyecciones para el resto del año.
La estructura del aumento de abril muestra un cambio de roles en los motores de la inflación. Por primera vez en meses, Alimentos y bebidas (1,5%) y Recreación (1%) se ubicaron muy por debajo del nivel general, funcionando como anclas para el índice. El empuje vino, en cambio, de los Precios Regulados, que saltaron un 4,7%. El rubro Transporte (4,4%), afectado por el alza de combustibles, y Educación (4,2%) lideraron los incrementos, seguidos de cerca por los servicios públicos y alquileres en el Gran Buenos Aires. El IPC núcleo, que limpia el índice de factores estacionales, marcó un 2,3%, señalando que la tendencia subyacente sigue a la baja, aunque a un ritmo más lento que el nivel general.
A nivel regional, el NOA y el Pampeano sintieron más el peso de los alimentos, mientras que en el GBA el impacto más fuerte lo dieron las tarifas de energía y vivienda. El ministro Luis Caputo destacó que, quitando el año de la pandemia, este es el mejor abril desde que se inició la serie histórica en 2017. Sin embargo, el desafío de la gestión sigue siendo la sostenibilidad: con una inflación interanual del 32,4%, el mercado observa si esta desaceleración es el inicio de una estabilidad duradera o si los ajustes pendientes en tarifas y el tipo de cambio volverán a presionar el índice en el segundo semestre.
Abril cumplió con el «sendero decreciente» que prometió el Ejecutivo, pero la realidad del bolsillo sigue marcada por el acumulado. El Gobierno logró quebrar la inercia, aunque ahora enfrenta el reto de gobernar con un presupuesto cuya pauta inflacionaria ha quedado, oficialmente, en el pasado.
Resumen de Datos
- Inflación Abril: 2,6%
- Acumulado 2026: 12,3% (Meta anual: 10,1%)
- Interanual: 32,4%
- Rubro que más subió: Transporte (4,4%)
- Rubro que menos subió: Recreación (1%)
