Desde la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghai, el presidente Xi Jinping presentó un ambicioso plan para convertir a China en el epicentro tecnológico global. Con ejes en la cooperación internacional, la regulación ética y la formación de talento para el Sur Global, el gigante asiático busca definir las reglas del futuro de la IA.
Los 4 pilares de la estrategia china
El mandatario chino definió la hoja de ruta para que su país domine la próxima era tecnológica, estructurando su visión en cuatro pilares fundamentales:
- Innovación abierta: Promover el código abierto y la colaboración para que la IA actúe como un motor de crecimiento que transforme el «mundo digital» en beneficios concretos para el «mundo físico» e industrial.
- Seguridad y ética: Crear sistemas legales y normativos robustos que supervisen los riesgos de la IA, pero con una advertencia clara contra el uso de la «seguridad nacional» como herramienta para bloquear el desarrollo tecnológico de otros países.
- Inclusión y aprendizaje mutuo: Fomentar una gobernanza global que integre diferentes civilizaciones, asegurando que la tecnología no sea un privilegio exclusivo de potencias occidentales.
- Gobernanza global: Establecer un marco internacional que ayude a los países del Sur Global a fortalecer sus capacidades tecnológicas.
Anuncios concretos: expansión y formación
Xi Jinping no se limitó a conceptos abstractos y presentó medidas pragmáticas para ganar influencia geopolítica mediante la tecnología:
- Capacitación: 5.000 becas y oportunidades de formación en IA para países en desarrollo durante los próximos cinco años.
- Alianzas regionales: Impulso de centros de cooperación tecnológica junto a la Liga Árabe, la Unión Africana, la CELAC, la ASEAN y los BRICS.
- Prevención climática: Expansión del sistema inteligente de alerta meteorológica «Mazu» a 30 países.
- Política industrial: La iniciativa «IA+», que busca integrar la inteligencia artificial en todos los sectores productivos, será un pilar central del próximo Plan Quinquenal chino.
- Nueva Organización Mundial: Creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial con sede en Shanghai, que ya cuenta con el compromiso de 29 países, incluyendo a Brasil, Cuba, Venezuela y Rusia.
La apuesta por el «Sur Global»
El mensaje de Beijing es directo: China no solo busca desarrollar sus propios algoritmos, sino liderar la red que los conecte. Al posicionarse como el facilitador tecnológico para naciones en desarrollo y organismos regionales, China busca contrarrestar las presiones occidentales y establecer un estándar técnico propio.
La creación de la nueva organización mundial en Shanghai marca un hito en esta carrera: al integrar a aliados estratégicos bajo una misma sombrilla tecnológica, el gigante asiático asegura un ecosistema donde sus regulaciones y estándares tengan voz propia, desafiando la hegemonía actual en la gobernanza de la IA.
