El looksmaxxing es una subcultura digital que promueve la «maximización» de la apariencia física como vía para obtener aceptación social. Expertos de Cleveland Clinic advierten que esta obsesión por un ideal estético inalcanzable está afectando gravemente la salud mental de varones jóvenes, vinculando su valor personal exclusivamente a su imagen.
¿Qué es el looksmaxxing?
El término describe una búsqueda obsesiva por mejorar la apariencia física. Esta tendencia, muy presente en redes sociales, divide sus prácticas en dos categorías según su nivel de riesgo:
- Softmaxxing (bajo riesgo): Cambios no invasivos como mejoras en la dieta, ejercicio, rutinas de cuidado de la piel, cambios en el estilo de vestimenta, exfoliaciones químicas o blanqueamiento dental.
- Hardmaxxing (alto riesgo): Prácticas invasivas y peligrosas que incluyen el uso indebido de esteroides, hormonas, suplementos no regulados y, en casos extremos, el bonesmashing (golpes autoinfligidos en el rostro con objetos contundentes, sin sustento médico, para intentar modificar la estructura ósea).
El impacto en la salud mental
Especialistas de Cleveland Clinic explican que el riesgo principal es la cosificación del individuo: cuando la imagen se convierte en la medida absoluta del valor personal. En adolescentes, quienes atraviesan una etapa de extrema sensibilidad por la pertenencia y la aprobación, esta presión puede detonar:
- Ansiedad y depresión: Derivadas de la frustración por no alcanzar estándares imposibles.
- Dismorfia corporal: Obsesión constante con defectos percibidos.
- Trastornos de la conducta alimentaria: Debido a dietas restrictivas o uso de sustancias para ganar músculo/perder grasa.
- Aislamiento social: El adolescente evita interactuar con otros por miedo a ser juzgado por su aspecto.
Señales de alerta para las familias
La psicóloga Susan Albers recomienda estar atentos a conductas que excedan el cuidado personal habitual:
- Obsesión digital: Pasar la mayor parte del tiempo libre en redes sociales buscando consejos estéticos.
- Cambios en el comportamiento: Evitar situaciones sociales, fotos o reuniones familiares.
- Uso de sustancias: Consumo de suplementos no regulados, hormonas o productos experimentales.
- Verificación compulsiva: Revisarse el cuerpo constantemente frente al espejo o tomar decenas de fotos buscando la «perfecta».
- Malestar general: Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba o problemas de sueño debido a la preocupación por la apariencia.
Recomendaciones para padres
Frente a este fenómeno, los expertos sugieren:
- Diálogo sin críticas: Preguntar qué encuentran en ese contenido en lugar de prohibirlo de forma autoritaria.
- Alfabetización digital: Enseñar a cuestionar lo que ven, entendiendo que muchos influencers usan filtros, edición e iluminación, y rara vez revelan sus procedimientos estéticos reales.
- Diversificar el valor: Fomentar habilidades, aficiones y metas que no tengan relación con el físico.
- Ejemplo: Moderar los comentarios negativos sobre el propio cuerpo y priorizar elogios basados en talentos y virtudes, no solo en la apariencia.
- Ayuda profesional: Consultar con un psicólogo si la preocupación por la imagen comienza a interferir en la vida cotidiana del adolescente.
