La presidenta encargada de Venezuela celebró la alianza estratégica que contempla inversiones superiores a los USD 100.000 millones para el desarrollo de 17 campos petroleros.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó la concreción de un acuerdo energético de magnitud histórica con Estados Unidos, un entendimiento que sella formalmente una nueva etapa en los vínculos bilaterales tras la reanudación de las relaciones diplomáticas en marzo pasado. En un comunicado oficial, la mandataria interina expresó su profunda gratitud hacia el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, destacando la predisposición política para consolidar una alianza orientada a reactivar la golpeada industria hidrocarburífera del país caribeño.
El pacto contempla la explotación y desarrollo de 17 campos estratégicos que albergan un potencial comprobado de 65.000 millones de barriles de crudo. Según las proyecciones oficiales, la operación movilizará inversiones privadas superiores a los 100.000 millones de dólares y generará aportes fiscales estimados en unos 209.000 millones para las arcas estatales venezolanas. Desde Washington, la administración republicana respaldó la iniciativa en el marco de una estrategia destinada a asegurar el abastecimiento global y estabilizar los precios internos de los combustibles, golpeados por el actual escenario geopolítico internacional y el conflicto en Medio Oriente.
Para el gobierno interino, el convenio representa un pilar fundamental en la recuperación económica y la modernización de la infraestructura productiva. Rodríguez subrayó que el objetivo central es posicionar nuevamente a Venezuela como una potencia energética confiable, capaz de poner sus gigantescas reservas al servicio del crecimiento nacional y del equilibrio en los mercados internacionales, marcando un giro profundo en la política exterior y económica de la nación sudamericana.
