En un mercado inmobiliario que muta hacia la digitalización y el servicio, la firma tucumana Metrocúbico introduce en Argentina el concepto de «cowarehousing». Esta estrategia, que combina el almacenamiento privado con servicios de logística compartida, busca resolver el cuello de botella del comercio electrónico: el tramo final de entrega en centros urbanos densos.
La pospandemia no solo reconfiguró el mapa residencial hacia el «verde semiurbano», sino que aceleró la obsolescencia de los depósitos tradicionales. Oscar Bercovich, fundador de Metrocúbico, lidera hoy una transición hacia el «Real Estate de las cosas», donde el valor de la propiedad ya no reside solo en los metros cuadrados, sino en su capacidad de integrarse a la cadena de suministro global. Con el lanzamiento de Multibox y el desembarco en Buenos Aires con un edificio logístico de cinco plantas, la empresa tucumana exporta un modelo de eficiencia que intenta dar respuesta a una demanda insatisfecha: el 70% de los consumidores argentinos exige entregas en menos de 48 horas.
El análisis de esta tendencia revela un cambio de paradigma en la logística urbana. El concepto de «cowarehousing» funciona bajo la lógica del coworking, pero aplicado al almacenamiento y distribución para PyMES y emprendedores. Al centralizar servicios de logística interna y amenities comunes, se eliminan las barreras de entrada para pequeños actores que necesitan competir en velocidad con los gigantes del sector. La clave estratégica reside en la ubicación geográfica: la «última milla». Al situar estos centros en un radio de dos a tres kilómetros de los núcleos de consumo —como el eje Yerba Buena-San Miguel de Tucumán—, se reduce la huella de carbono y se optimizan los tiempos sin depender de un transporte de alta velocidad, sino de una cercanía estructural.
Este despliegue se produce en un contexto de mercado complejo pero con oportunidades de arbitraje. Mientras el sector residencial tradicional enfrenta una demanda contenida, el Real Estate logístico aparece como un refugio de valor con flujos de caja más estables. La expansión de Metrocúbico hacia Buenos Aires, con un proyecto de 9.000 metros cuadrados, marca un hito de federalismo empresarial: una desarrolladora del norte argentino marcando la pauta de innovación en la capital del país. La foto actual del sector, si bien desafiante por las condiciones macroeconómicas de 2026, muestra que la especialización en infraestructura para datos y mercancías es el camino para capturar la demanda latente.
El éxito del cowarehousing en Argentina dependerá de la capacidad de los desarrolladores para replicar estos ecosistemas en otras ciudades intermedias del país. A mediano plazo, se espera que este modelo obligue a una rezonificación urbana que contemple espacios mixtos (comercio, oficina y depósito liviano) para evitar el colapso del tránsito por el reparto de paquetería. Para Tucumán, la consolidación de este tipo de empresas significa el fortalecimiento de un polo de servicios inmobiliarios que trasciende los límites provinciales, posicionando a la región como un laboratorio de soluciones para la economía digital.
