Con una inversión proyectada de más de 11 millones de dólares, la nueva concesionaria inició la transformación de la Terminal de Ómnibus. El proyecto busca convertir el edificio en un complejo híbrido que combine un centro comercial de vanguardia con salas de espera exclusivas y climatizadas.
La Estación Terminal de Tucumán ha iniciado un proceso de reconversión estructural que promete alterar su fisionomía tras 35 años de servicio. Bajo la nueva gestión de la UTE liderada por Ingeco S.A., el empresario Marcelo Katz puso en marcha un plan maestro que trasciende la mera refacción: el objetivo es integrar orgánicamente un shopping center de lujo con una terminal de ómnibus de última generación. Esta iniciativa, que demanda una inversión superior a los 11.200.000 de dólares, busca saldar una deuda histórica de infraestructura en el principal acceso terrestre a la provincia. La propuesta no solo apunta a mejorar la experiencia del viajero, sino a consolidar al edificio como un centro de servicios, gastronomía y esparcimiento para toda la comunidad tucumana, aprovechando una tipología arquitectónica casi única en el país.
El eje central de la reforma técnica radica en el confort térmico y la seguridad operativa. Uno de los cambios más disruptivos será la creación de una sala de espera restringida y climatizada para los pasajeros. A diferencia del esquema actual, donde las esperas se realizan a la intemperie o en áreas comunes expuestas a temperaturas extremas, la nueva configuración dividirá el flujo de personas: un sector exclusivo para quienes poseen boleto de viaje —con condiciones de temperatura controlada— y un paseo comercial abierto al público general. Esta modernización de los andenes y el centro de compras se ejecutará de manera simultánea durante un cronograma de 40 meses, buscando una renovación estética y funcional que eleve el estándar de calidad del servicio.
Desde la perspectiva financiera y laboral, la concesión por 20 años establece un compromiso de capitalización inicial antes de comenzar con el pago del canon al Estado provincial. En lo inmediato, los usuarios notarán mejoras en servicios básicos como baños, iluminación y pintura, tareas que iniciarán de forma urgente mientras se tramitan las aprobaciones para las obras de mayor envergadura. Cabe destacar que el traspaso administrativo se realizó bajo un clima de estabilidad laboral, con la subrogación del personal experimentado de la gestión anterior. Para la UTE, mantener el capital humano con conocimiento operativo de la estación es una pieza clave para asegurar que la transición hacia la «terminal del futuro» sea eficiente y sin fisuras en la atención al público.
La transformación de la Terminal representa una apuesta por el realismo económico y el desarrollo urbano, posicionando a Tucumán como un nodo logístico moderno capaz de ofrecer una experiencia de confort comparable a los principales centros de transporte internacionales.
