Tras la viralización de violentas peleas grupales en los espacios verdes del barrio, la fuerza de seguridad anunció un refuerzo masivo de patrullajes. El Ministerio de Seguridad advirtió que habrá detenciones inmediatas y recordó que los padres deberán responder legalmente por los actos de los menores.
La calma característica de Lomas de Tafí se vio interrumpida por una serie de episodios de vandalismo y violencia que encendieron las alarmas en el Gobierno provincial. Ante la difusión de videos que muestran batallas campales en plena vía pública, la Policía de Tucumán decidió endurecer su postura y aplicar una estrategia de «tolerancia cero». La orden desde la cúpula policial es clara: saturación de los paseos públicos con recursos humanos y logísticos para neutralizar cualquier conato de desorden de forma instantánea. Lo que comenzó como un fin de semana de esparcimiento terminó en un operativo de seguridad sin precedentes en la zona, donde el Estado busca enviar un mensaje contundente: los espacios comunes no son territorios liberados para el descontrol.
El epicentro del conflicto fueron los principales paseos del megabarrio de Tafí Viejo, donde grupos de jóvenes protagonizaron disturbios que pusieron en riesgo a las familias presentes. La respuesta institucional no se hizo esperar; el comunicado oficial califica los hechos como «inadmisibles» y subraya que se aplicará todo el peso de la ley sobre los responsables. Sin embargo, el endurecimiento de los controles no solo apunta a los protagonistas directos: la Policía subrayó la responsabilidad civil y penal de los padres. En un contexto de creciente violencia juvenil, la fuerza busca que los tutores asuman un rol activo en la supervisión de los menores, advirtiendo que las consecuencias de estos actos recaerán también sobre el patrimonio y la libertad de quienes tienen la patria potestad.
Este cambio de táctica implica que, a partir de ahora, la presencia de uniformados y móviles será permanente en los puntos críticos detectados durante el fin de semana. El despliegue no solo busca la detención en flagrancia, sino que tiene un fuerte componente disuasorio. Vecinos del sector han expresado su preocupación por la recurrencia de estos episodios, lo que ha llevado a las autoridades a coordinar acciones conjuntas entre la Policía y la Guardia Urbana Municipal. La meta es recuperar la paz social en uno de los barrios con mayor crecimiento demográfico de la provincia, garantizando que las áreas de recreación vuelvan a ser seguras para los niños y adultos mayores.
Con la advertencia ya lanzada, los operativos comenzarán a regir con mayor intensidad desde este jueves, marcando un límite estricto frente a una ola de violencia que la comunidad de Lomas de Tafí ya no está dispuesta a tolerar.
