La organización Aves Argentinas exigió frenar de inmediato las topadoras linderas al Parque Loro Hablador y advirtió por el impacto irreparable sobre especies amenazadas y la pérdida de conectividad del monte.
Una severa alerta ambiental encendió las alarmas en la ecorregión del Gran Chaco tras la denuncia por el desmonte ilegal de 1.800 hectáreas de bosque nativo en terrenos linderos al Parque Provincial Loro Hablador. La advertencia fue formulada por Tomás Camarasa, coordinador del Programa Chaco de Aves Argentinas, quien exigió la intervención urgente de la Dirección de Bosques provincial para frenar las máquinas y clausurar los campos con el fin de iniciar un proceso de restauración ecológica.
El referente ambiental explicó que la deforestación afecta una zona de alta fragilidad que actúa como corredor biológico clave junto al Parque Nacional Copo, en Santiago del Estero. Según detalló, la pérdida de conectividad territorial compromete la supervivencia de especies protegidas y fauna autóctona. Asimismo, vinculó esta situación con la reforma al Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos aprobada en 2024 en la provincia, la cual retiró la categoría de conservación a cerca de 420 mil hectáreas de monte.
Desde la entidad ecologista remarcaron que el incentivo económico detrás de estas prácticas responde al aumento del valor de la tierra y a sanciones económicas irrisorias que resultan insuficientes para frenar el avance sobre el ecosistema. Ante este panorama, Aves Argentinas presentó pedidos de acceso a la información pública para identificar a los responsables e insistió en que los predios intervenidos no deben ser habilitados para la explotación agropecuaria.
