El joven denunció acoso en redes sociales y la preocupante cantidad de chicos adictos a las apuestas virtuales. «No son cosas de chicos», advirtió en su mensaje.
La intendenta de la ciudad tucumana de Lules, Marta Albarracín, hizo pública una carta enviada por un alumno de la Escuela Media de La Reducción que expone la crítica realidad de muchos jóvenes en el ámbito escolar. Bajo el anonimato, el adolescente relató ser víctima de burlas constantes y grabaciones que luego se difunden en redes sociales, además de alertar sobre la preocupante adicción de sus compañeros a las plataformas de apuestas virtuales.
«La estoy pasando muy mal», confiesa el joven en el texto, donde explica cómo el acoso sistemático afecta su autoestima y sus ganas de asistir a clase. El relato detalla que el hostigamiento incluye la exposición en plataformas digitales, una modalidad que amplifica el daño. Además, el estudiante puso el foco en un tema de creciente preocupación social: las apuestas online. Describió a compañeros que pasan horas frente al celular perdiendo dinero y sumidos en la angustia, ante la falta de herramientas de prevención por parte de los adultos.
Ante la difusión del mensaje, la jefa municipal confirmó que este tipo de pedidos de auxilio son moneda corriente en su gestión. “Recibo a diario cartas que no son comunes, son pedidos de ayuda y contención a los que no podemos darles la espalda”, señaló Albarracín en declaraciones radiales. La funcionaria enfatizó que los jóvenes sienten que sus problemas son minimizados por el mundo adulto, quienes a menudo consideran estas situaciones como «cosas de chicos».
Como respuesta inmediata, el municipio de Lules anunció el fortalecimiento de su equipo interdisciplinario para intervenir en las instituciones educativas. El objetivo es brindar espacios de escucha real y acompañamiento profesional para abordar tanto la violencia escolar como las nuevas adicciones tecnológicas que están afectando la salud mental de la población estudiantil.
«Ni bullying, ni silencio: acción», sentenció la intendenta a través de sus canales oficiales, comprometiéndose a no ignorar las señales de alerta. El caso ha generado un fuerte debate en la provincia sobre la necesidad de implementar protocolos más estrictos de convivencia escolar y programas de concientización sobre los riesgos de las apuestas en menores de edad.
